viernes, 31 de diciembre de 2010

NOTHING CHANGES ON NEW YEAR'S DAY...

Una gran verdad dicha en una gran canción... feliz Año Nuevo 2011... por lo menos que sea mejor que el 2010, para todos y en todos los sentidos... adelante Bono, aunque los subtítulos que te han puesto están de más... la traducción correcta se las dejo debajo...




DÍA DE AÑO NUEVO - U2

Todo está tranquilo en el día de año nuevo
un mundo en blanco va de puntillas

yo quiero estar contigo, estar contigo

noche y día

nada cambia en el día de año nuevo

en el día de año nuevo...


Estaré contigo otra vez, estaré contigo otra vez...


Bajo un cielo rojo y sangriento

una multitud se ha reunido en blanco y negro

brazos entrelazados, la minoría elegida

los periódicos dicen... dicen...

dicen que es verdad, es verdad...

y podemos atravesar todo esto

y aunque estemos partidos en dos

podemos ser uno solo...


Yo... empezaré de nuevo... yo empezaré de nuevo...


Estaré contigo otra vez... estaré contigo otra vez...


Entonces nos contaron que esta es la edad de oro

y el oro es la razón por la cual guerreamos

y aunque quiera estar contigo, estar contigo

noche y día

nada cambia en el día de año nuevo...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

ENCUESTA VECINAL POR FACEBOOK


Esta es una iniciativa que debería ser imitada por ciudadanos de los demás distritos de Lima: la Asociación Vecinal Salvemos Barranco (http://www.salvemosbarranco.blog.com/) acaba de lanzar una interesante y sencilla encuesta acerca de sus espectativas ante el inminente cambio de gobierno local, con el objetivo de hacer participar a todos los usuarios de la red social Facebook, que así se convierte en un instrumento de gran utilidad para medir el sentir de la gente de a pie.


Son tres preguntas muy puntuales sobre la realidad barranquina, tan golpeada últimamente por los desmadres digitados desde la Municipalidad de Lima Metropolitana (con el Metropolitano de Castañeda) y desde su propio gobierno local, con el insólito permiso concedido a los mercachifles de la "Feria del Trigal". Mientras el sistema de buses ha hecho colapsar el tráfico en las principales avenidas (Grau, Bolognesi, San Martín, Pedro de Osma, etc.) la infame feria ha desaparecido el Parque Municipal y lo ha convertido en un muladar, con callejones peligrosísimos frente a la Iglesia de la Santísima Cruz y bloqueos inaceptables para cualquier persona con dos dedos de frente.


Vivamos o no en Barranco, siempre lo digo y lo repito ahora, los limeños debemos pronunciarnos ante estos abusos cometidos contra uno de los distritos más representativos de nuestra capital.

Pueden participar haciendo click en el siguiente link:

http://apps.facebook.com/mis-encuestas/encuesta-201012




domingo, 26 de diciembre de 2010

CANCIÓN DE NAVIDAD

Así se titula este tema de Silvio Rodríguez, incluida en el segundo volúmen de la trilogía Silvio (1992), Rodríguez (1994) y Domínguez (1996)... una vez más, las frases de este cantautor cubano resumen aquello que se ha perdido en medio de la publicidad, la banalización de prácticamente todo y el convencimiento de esta generación de que todo se arregla comprando y vendiendo...

jueves, 23 de diciembre de 2010

KEVIN ARANGO: EL JOVEN DEL AÑO


Un joven de 18 años, sin estudios superiores, consigue un trabajo mal pagado en uno de los grandes almacenes que quintuplican sus ventas en estas fiestas navideñas. No es un trabajo fijo, es uno de esos "cachuelos" que duran las dos o tres semanas del frenesí comercial que rodean a la Navidad. En este contexto, aparecen oportunidades de trabajo ocasionales de toda clase: desde vendedores a destajo que pueden cumplir hasta 15 horas de trabajo los días previos a la Nochebuena (hoy 23 de diciembre, muchas tiendas de esta naturaleza cierran sus cajas registradoras pasada la medianoche) hasta vigilantes y ascensoristas.

En ese puesto, de ascensorista en un conocido establecimiento comercial, Kevin debe haber escapado de su rutina como operario anónimo para entrar a los servicios higiénicos, en un día de locura en el que seguramente vio pasar a miles de personas que ni siquiera lo saludan al pasar, que se empujan entre sí enloquecidos por las compras y que son capaces de cualquier cosa por llegar primeros a cualquier caja, mostrador o ascensor. En el baño, Kevin - quien sueña con ingresar a Sistemas en la carísima Universidad Católica - encuentra un canguro y sin mirar siquiera su contenido, lo entrega a seguridad para que pueda ser devuelto a su dueño. Resulta que en el canguro había un total de 100 mil soles que un supuesto "empresario" había olvidado y que para el momento en que se le ubicó, estaba atravesando un cuadro de nerviosismo y desesperación indescriptibles, debido a la pérdida de tan escandalosa suma de dinero.

Kevin Arango Aroni dio una clase maestra de honestidad pues su primer reflejo al encontrar algo que no le pertenecía fue tratar de devolverlo, cosa que finalmente consiguió hacer. En absoluto contraste, el irresponsable personaje que dejó tirado el canguro repleto de dinero, dio una clase maestra de mezquindad: "recompensó" a Kevin con 100 soles. Es decir, el 0.1% del monto que hubiera perdido.

La historia ha generado diversas reacciones entre la gente pero como suele ocurrir en esta sociedad de prensa oligofrénica y mayorías vulgarizadas casi hasta el lumpenaje: mientras los medios convencionales colaboran, con su silencio y falta de acuciosidad, a que el malagradecido "empresario" desaparezca y nadie sepa quién es, cuál es su nombre o el de su empresa o qué clase de empresario es que es capaz de cargar 100 mil soles en un canguro; los cibernautas, convertidos gracias a la democracia de la Internet en agudos comentaristas sociales y consejeros juveniles, le reprochan no haberse quedado con el dinero para decirle "mentira flaco, sigue así y llegarás lejos".

Para colmo de males, un tema que debería ser levantado como algo positivo por consenso, termina siendo superficializado por el acoso de una prensa caníbal que todo lo convierte en detalle, acoso y confusión para el protagonista. De tanta presión, el muchacho cometió la ingenuidad de decir que "ni siquiera se había enterado que el paquete contenía plata". Al punto salieron algunos improvisados comentaristas de la red a decir que esa declaración desvirtuaba la tan mentada honestidad de Kevin.

Mientras tanto, la sociedad bienpensante premiaba, como correspondía, un acto que en medio de esta situación en la cual son normales los políticos ladrones, las autoridades corruptas, los vendedores informales y los comerciantes inescrupulosos que año tras año mutilan miembros a niños con sus "juegos pirotécnicos", deja de ser un hecho comprensible de simple rectitud para convertirse en un acto extraordinariamente increíble, casi mágico-religioso. Una verdadera excentricidad la de Kevin. Una excentricidad que le ha valido un trabajo fijo en Saga Falabella (la empresa que lo había contratado temporalmente, una beca en el Centro Pre-Universitario de la Católica y otra en la USIL, entregada de manos del mismísimo Mario Vargas Llosa, flamante Premio Nobel de Literatura 2010.

Hay quienes dicen que la honestidad en este país ha desaparecido pero no es verdad, lo que le ha ocurrido es peor: ha pasado de ser una virtud a ser un defecto de la personalidad, capaz de sumirte en la pobreza, en la incapacidad para aprovechar oportunidades de hacerse millonario robando o pasando por encima de los derechos de los demás o en el desarraigo social y económico. Ser honesto en el Perú equivale a no ser "vivo", "mosca", "avezado", "agresivo", y veinte eufemismos más que ocultan el verdadero sentido que subyace bajo esta fachada: la patanería, la criollada y la viveza, tan exhibida por nuestras autoridades políticas más recientes (presidentes, alcaldes, ministros y directores de entidadse públicas como Essalud) que se sobrepone a la meritocracia, la buena entraña y la honradez.

Mario Vargas Llosa
, el hombre del año, premia a Kevin Arango Aroni, el joven del año.

HILDEBRANDT EN SUS TRECE



Nuevamente, César Hildebrandt parece extraer las ideas que llevo revueltas en la mente y ordenarlas con su prosa experimentada e inteligente... no cabe duda que en este circo llamado "campaña electoral" su voz rompe el aire de comparsa que se respira en la mayoría de redacciones y pantallas de los medios de comunicación convencionales...

"DESILUSIÓN
por César Hildebrandt, miércoles 23 de diciembre de 2010

Lo más importante de esta semana podría resumirse en una palabra: desilusión.

Desilusión por las planchas, que representan, en general, aunque haya breves excepciones, la vejz de la política peruana, el verbalismo malogrado de muchos de sus voceros, la carencia de ideas que estén a la altura de los desafíos.

No hay un solo político que nos haya dicho seriamente cómo hará para crear crecimiento con justicia social, bonanza de minerales al alza con preservación del medio ambiente, crecimiento del consumo sin fiebre inflacionaria. En suma, qué deberíamos hacer para que el Perú no dependa exclusivamente de las chimeneas industriales de China e India, o de los favores arancelarios de unos TLC siempre asimétricos.

Para que el crecimiento se convierta en el desarrollo tiene que haber consensos de largo plazo. Esa convocatoria de futuro no la puede hacer la derecha, anclada en el pasado, ni la izquierda intransigente, hipnotizada por un futuro imposible. Tendría que venir de un centro ilustrado, de una élite justiciera, compasiva y práctica a la vez.

Sospecho que carecemos de ese centro. Tengo la sombría impresión de que no tenemos una masa crítica de inteligencia social que nos permita ver que este paraíso escenográfico en el que vivimos es algo provisorio y frágil. Lo duradero no es la prosperidad. Lo que hace duradero a un sistema es la justicia. Y la justicia no es el igualitarismo ciego y vengador del estalinismo. La justicia social es una colección de negaciones: no al abuso del dinero, no al poder de las grandes corporaciones, no a la avidez del pragmatismo sin ley y sin patria.

Nadie nos habla de ello. Como nadie nos habla de las grandes reformas que nos sacarían de la barbarie. Me refiero, claro, a la reforma del poder judicial, y a la jacobina reforma de la policía. Somos un país donde nada es seguro porque los jueces se pueden comprar y los policías se pueden alquilar. ¿Y así creemos que vamos camino al primer mundo? Estamos por debajo de estándares africanos en materia de decencia judicial y seguridad ciudadana.

¿Alguien nos habla de eso?

Nadie. Toda la campaña, hasta ahora, es una melopea de lugares comunes. Da vergüenza oír a los candidatos que lanzan promesas como si fueran gangas de almacén. Pero da más vergüenza comprobar la poca exigencia del electorado para juzgar ese discurso electoral que lo subestima, que lo cree indigno de ideas y merecedor tan solo de mercadotecnia.

Por otra parte, aquí hay varias tiendas de campaña que están planeando tumbarse al del costado con antipropaganda. O sea, hacer de la dmeolición del otro un programa mínimo de gobierno. Me parecería muy bien si, simultáneamente, se contara con un puñado de ideas que renovaran la triste agenda de la política peruana.

¿Alguien nos habla de cuánto piensa subir el presupuesto de la educación? ¿de cuánto dinero habrá para la investigación? ¿de qué monitoreo se prepara para fiscalizar a las universidades farsantes que fabrican desempleados e incompetentes? ¿de qué manera pararemos la informalidad que pudre Madre de Dios y cree en los principios de Perochena?

No. Nadie toca esos puntos. Todos están en plan de fonomímicos doblando temas grabados en vinilo. Y son escrutados por periodistas que ya son parte de la farándula.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

THE MUPPETS MEETS CHRISTMAS!!!

UNA NAVIDAD DIFERENTE


Desde que tengo recuerdo, la Navidad ha sido sinónimo de cosas positivas: el calor del verano, las vacaciones, los regalos (en las pocas ocasiones en que los hubo), las reuniones familiares. Y todo en la casa giraba en torno a lo que una persona, silenciosa y casi imperceptiblemente, echaba andar con la naturalidad de quien ha hecho esas cosas toda la vida. Los adornos, la adecuación de los espacios a los clásicos colores rojo y verde, el mantel que solo se usaba durante esas semanas, la cena de Nochebuena.

Con los años llegaron los conocimientos acerca de qué es la Navidad realmente y los contrastes entre eso y la frenética avalancha consumista, la pérdida del sentido espiritual, el tráfico cada año más insoportable y la presión inevitable del "tener que" cumplir con los rituales materiales que impone diciembre y que, para mi sorpresa e indignación, este año comenzaron a anunciarse en septiembre.

Pero a pesar de esos cambios exteriores en cuanto a la percepción de lo que es la Navidad, inherentes al hecho de ir creciendo y volverse adulto, en la casa persistía, como una constante inalterable, aquello que hoy ya no está. Esa forma de hacer las cosas tan propia e inconfundible, independientemente de los juicios y valoraciones que se puedan hacer a posteriori, era única y me conectaba con aquel niño que fui, con aquella persona que esperaba con ilusión ver pasar, atravesando el techo, la sombra de un trineo jalado por unas criaturas extrañas con cuernos y a la que no le importaban incongruencias tales como salpicar copos de algodón sobre un árbol de plástico en una ciudad en la que nunca se vio caer nieve.

Mi espíritu navideño es, contrariamente a lo que se podría esperar de mí, fuerte y alegre. Me emocionan las canciones y las películas navideñas que aprendí a apreciar desde muy joven. Soy consciente de que es una celebración elementalmente conectada con nuestra espiritualidad y trato de vivirla así a pesar de la superficialidad exagerada con la que se vive en estos tiempos. Parece que todo se resumiera en compras, bolsas, regalos, ofertas, comerciales, deudas y cuchipandas de todo tipo, desde los clásicos brindis protocolares hasta las francachelas que se ofrecen a página completa en los diarios más importantes del país. Sé que las cosas jamás volverán a ser las mismas y que ya no es posible hablar de Navidad sin hablar de Tottus, del Mercado Central o de los atolladeros en todas las calles, avenidas y centros comerciales de Lima.

Hoy vivo una Navidad diferente, de recuerdos e imágenes de mis años infantiles que se mezclan con las de la última, riendo y brindando en familia, sin advertir y ni siquiera sospechar lo que ahora está pasando. Esos recuerdos y esas imágenes me generan, a un tiempo, tristeza y felicidad: tristeza por el hecho concreto de que esa persona no se encuentra físicamente entre nosotros y felicidad porque estoy seguro de que está mucho más cerca de aquel cuyo nacimiento celebramos cada 25 de diciembre, quizás cocinándole lo que muchas personas consideraban como el mejor pavo horneado de la ciudad.

viernes, 17 de diciembre de 2010

EL PREFIJO "EX"

Hace unas semanas, la Real Academia de la Lengua dio a conocer sus nuevas recomendaciones lingüísticas, la mayoría de ellas dirigidas al hablante y escribiente promedio, como una muestra más de su tendencia a establecer los derroteros evolutivos de nuestro idioma sobre la base de lo que impone el uso común. Entre estas innovaciones hay algunas que no son necesariamente nuevas pues desde hace tiempo flotaban en el aire como posibilidades u opciones, expresiones y giros idiomáticos que ya se utilizaban dependiendo del país en el que uno se encontrara.

Por ejemplo, recomendar a toda la comunidad hispanohablante que diferencie entre la "be" (B) y la "uve" (V) - y por siguiente ya no hablar de la "be doble" sino de la "doble uve" (W) es trasladar a todo Norte, Centro y Sudamérica un uso establecido en España - cuna del idioma - desde hace siglos. Por otro lado, tratar de cambiar la denominación "y griega" por "ye" (Y) o eliminar del alfabeto letras compuestas como CH o LL son debates que tienen larga data entre los estudiosos de la lengua española y los amantes del buen decir.

Pero entre esas novedades hay una que me ha llamado la atención en particular, porque ha generado una reacción inmediata en los redactores de medios virtuales de mi país, el Perú. Debo decir a este respecto que esos "redactores virtuales" - me estoy refiriendo desde luego a quienes escriben para las versiones online de los principales periódicos locales - no podrían ser considerados por ninguna persona medianamente cultileída como buenos usuarios de la ortografía o la gramática, por lo cual sorprende aun más ver que se hayan dedicado a cumplir estrictamente esta recomendación de la RAE, la menos agradable del paquete de nuevas normas para la escritura.

Se trata del uso de la partícula o prefijo "ex" que se antepone a un adjetivo para denotar que ha dejado de ser o de pertenecer a algo. Cuando yo era niño, me enseñaron en el colegio a separar el prefijo del adjetivo con un guión. Por ejemplo, si quería escribir el término que servía para denominar a la mujer de la cual mi tío se divorció, la grafía era como sigue: "ex-esposa". Años después, ya en la universidad, me enteré que la Academia permitía y es más, recomendaba como primera opción escribir el prefijo separado del adjetivo pero no colocando un guión sino simplemente dejando un espacio. Cuando esto se ponía en práctica al momento de escribir, quedaba claro que, en el caso del sujeto del ejemplo, "ex" y "esposa" son dos palabras independientes que unidas conforman un significado específico.

Pero ahora que la Academia considera aceptable el error que cometían muchos usuarios distraídos o poco entrenados en el idioma escrito de escribir las dos palabras juntas - "exesposa" para seguir la línea del ejemplo - muchos se han sentido liberados del enorme trabajo e incomodidad que les producía colocar un guión o pulsar la barra espaciadora entre ambas palabras y actualmente podemos observar párrafos contaminados con palabras "nuevas" que designan la no pertenencia o el ya-no-ser de algo como si se tratara de antónimos y no de palabras prefijadas.´

Ejemplos hay muchos, todos desagradables a la vista y que, en mi humilde concepto de lector y aspirante a escritor, conforman una indeseable cacofonía visual (si es posible usar esa metáfora sonoro-óptica) aunque al leerlos suenen exactamente igual: "expresidente", "exembajador", "exdiplomático", "exreligioso", "exfutbolista", "excongresista", "exlíder", "exguitarrista" y todos los etcéteras que se puedan imaginar.

El Diccionario Panhispánico de Dudas define así al prefijo "ex" en su versión online: "Prefijo autónomo de valor adjetivo, procedente de una preposición latina, que se antepone a sustantivos o adjetivos con referente de persona para significar que dicha persona ha dejado de ser lo que el sustantivo o el adjetivo denotan. Se escribe separado de la palabra a la que se refiere, a diferencia del resto de los prefijos, y sin guion intermedio".

¿Se contradicen el Diccionario y el Panhispánico o es que esta vendría a ser una "exdefinición"?

jueves, 16 de diciembre de 2010

ELECCIONES, MODERNIDAD Y CORRUPCIÓN

La capacidad de indignarse es una de las pocas tablas de salvación que nos quedan como sres humanos para impulsar cambios. Quizás esta época ya no sea la de las revoluciones masivas que determinaban los giros de la historia pero es desde nuestras trincheras, por pequeñas que parezcan, que debemos alzar la voz ane el coro monocorde del statu quo, el consumismo despersonalizador, la tecnología embrutecedora, la imposición de la diversión vacía como modo de vida y la corrupción enquistada en el gobierno. En una época en la cual reina la incultura y las medianías de toda clase, es bueno escuchar voces claras y disidentes, inconformes ante este mundo al revés en el que vivimos... gracias por la colaboración...

"ELECCIONES, MODERNIDAD Y CORRUPCIÓN

“Los pueblos tienen los gobernantes que se merecen” dice un conocido refrán que se ha corroborado en el mundo entero y que de seguro es el consuelo de tontos que muchos queremos aplicar al Perú, con la simple explicación de que sucede hasta en los países más desarrollados. Pero, punto aparte de los escándalos desatados por los documentos revelados por el portal Wikileaks o las interceptaciones telefónicas en el plano local, el tema va más allá de la política y sus redes corruptas, es un problema más claro y directo: la población ha sido totalmente absorbida por la mediocridad más descarada y la desidia personal que la alimenta.

Para nadie es un secreto que el Perú es un país profundamente fragmentado, es decir roto que, a duras penas y con todo en contra, ha tratado de salir adelante gracias al instinto de supervivencia inherente a los seres humanos pero que si se tratara de lógica ya debería haber sucumbido a manos de su propio Estado que ha sido fuente inagotable de gobernantes corruptos y traidores a la patria, que le roban al país en épocas de necesidad lo mismo que en la bonanza. Un Estado plagado de cinismos, que invierte millones en engañar a los distraídos, que por desgracia son la mayoría.



Y es que esta realidad actual es el producto de una confabulación bastante paradójica y cruel para el Perú: crecemos económicamente en una época en la que el atraso cultural favorece a los mismos felones y les da más armas para hacer de las suyas, mientras la masa se siente moderna porque gracias al libre mercado y al crédito desmedido puede llenarse de aparatos que los mantienen distraídos y así poder dedicar su rendida, aunque pobre y elemental atención, al último capítulo de “Al fondo hay sitio”, la ópera prima de la realidad peruana, o a alguna serie extranjera, con subtítulos que traducen lo cómico de un idioma y una sociedad que nada tiene que ver con este país.


Qué triste coincidencia caer en manos de la tecnología cuando menos criterio tenemos para identificar sus beneficios y más vulnerables somos a sus perjuicios y excesos. Qué desafortunado momento para tener, aún en las zonas marginales, la mayor cantidad de cabinas de Internet en América Latina para que los niños y jóvenes se dediquen a perder el habla y a cambio de ello envíen mensajes plagados de faltas ortográficas, groserías y hasta amenazas a sus compañeros. Qué mala hora en la que se encontró nuestra deficiente educación con la distracción de los juegos interactivos que enardecen la pasión por la violencia mientras sus fanáticos permanecen encerrados, absortos y enviciados pero justificados por lo futurista de la realidad virtual.

Claro que hay vicios aún más nocivos que también han proliferado en nuestra “creativa” sociedad peruana que rápidamente ha sabido ponerse al día con el mundo globalizado en temas de abuso infantil y prostitución, lo mismo que en secuestros, estafas y otros delitos para los cuales la ayuda de la tecnología ha sido de vital importancia especialmente para delincuentes recluidos en penales de máxima seguridad.




Pero aún con todo esto se habla de la “moderna sociedad peruana”, esa que crece económicamente de manera constante pero nadie sabe sobre la base de qué. Entonces proliferan los discursos cínico-optimistas y la gente se compra el cuento de que Gamarra es un paraíso de la moda, mientras las cámaras de televisión transmiten una y otra vez cómo un desvariado secuestrador es abatido de un balazo en la cabeza. Acto seguido, el presidente de la asociación de comerciantes de ese tugurizado centro comercial invita a los compradores a volver y asegura a sus clientes que no hay nada qué temer pues se trata de un lugar muy seguro. Eso sin mencionar la existencia de construcciones deficientes, los comercios precarios, la suciedad y los robos sin tanta cobertura mediática.

Estos datos por supuesto no detienen a nadie, la gente tiene que ir a buscar sus imitaciones de prendas de marcas extranjeras y sus versiones marginales del último grito de la moda que tanto admiran en las pasarelas de un desfile realizado en algún país lejano que seguramente no sabrían ubicar en el mapa del mundo.



Pero carecemos de autocrítica y autocontrol, somos una masa sin freno, sin razonamiento que actúa mayoritariamente por imitación. Tampoco tenemos memoria, razón por la cual somos capaces de reelegir a los mismos delincuentes que ya demostraron de lo que son capaces cuando accedieron al poder. Masa sin voluntad, que con los años ha vendido la dignidad por un kilo de arroz entregado por quienes les negaron la oportunidad de un empleo para satisfacer sus necesidades o de la educación necesaria para darse cuenta de que eso que creen un bondadoso regalo no son más que las migajas de lo que les han robado a manos llenas.



Masa cómplice o víctima de sus abusadores que gozan viéndolos ser felices con espectáculos de ínfima calidad, poca creatividad, actuaciones mediocres y exaltaciones de la vulgaridad que satura los sentidos, trastoca el criterio que pronto se deja convencer y llega al goce con cualquier cosa, desde el programa de conversación o de música para los que tienen televisión por cable y que llegan a sentirse y creerse refinados por perder su tiempo escuchando a personajes que divagan de la manera más descarada sobre temas que ni conocen, hasta los popularísimos espacios cómicos o de espectáculos que esparcen basura con ventilador entre las personas de gustos más “elementales”.



Estando así las cosas a quién podría sorprenderle el escenario electoral de poca monta que volvemos a vivir, un capítulo repetido de la misma serie de horror que atemoriza por las consecuencias nefastas que traerá para los próximos años. Donde la corrupción ya no es una sospecha sino una certeza, que sin embargo consigue altos porcentajes en las encuestas, como si se tratara de elegir a los personajes más corruptos para integrar el próximo gobierno y todas sus dependencias con total naturalidad.
De otro modo cómo se podría explicar que un alcalde de Lima que no deja de sorprender por sus malos manejos, prepotencia y denuncias de millonaria corrupción sea cabeza de serie en una carrera electoral hacia la presidencia. Cómo se explica que la hija de un dictador preso, que estudió y quién sabe qué otras cosas hizo, con dinero de Estado y que recicla personajes nefastos de la mal denominada política peruana, sea la segunda en las preferencias. Y partiendo de ahí se pueden mencionar a muchos otros que dan pena en las cifras pero rabia por su hipócrita afiliación a cualquier grupo político que pague bien por sus servicios. Esos son los futuros “despedidos de manera arbitraria” que cobrarán millonarias cifras de dinero por su tiempo de servicio como canallas de su propio país.



Una vez más estamos ante ese capítulo repetido de la historia del Perú, ese Perú que no se cansa de equivocarse y darle el gusto a los sinvergüenzas. Un país subestimado por los delincuentes enquistados en el poder que confían en que el sueño de la modernidad y el progreso mantenga dormidos a sus ilusos habitantes. ¿Despertaremos alguna vez por doloroso que eso sea?
"

lunes, 13 de diciembre de 2010

DEL PALACIO AL CALLEJÓN



Hoy arribó a nuestro país Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010. El viaje de regreso comenzó ayer y lo hizo pasar en día y medio del glaciar sueco al indefinido e indefinible clima peruano. De Estocolmo a Lima, como hemos podido columbrar quienes vimos la ceremonia con ojos abiertos a la maravilla, con la humildad de quien se reconoce ignorante en miles de cosas de esa abstracción económica denominada "Primer Mundo", hay un abismo sideral, insondable cual agujero negro en páginas escritas por Stephen Hawkings.

Al llegar, don Mario ofreció una breve conferencia de prensa, quizás con la ilusión de que la algarabía popular produciría un cambio, aunque fuese mínimo, en el acercamiento de los periodistas. Quizás imaginó preguntas que navegaran entre el agradecimiento y el elogio, entre la emoción y la racionalidad culturosa, entre las últimas páginas escritas por él - El sueño del celta y Elogio a la lectura y la ficción - y sus primeras impresiones tras recibir el mismo premio que recibieran, años atrás, sus maestros Faulkner, Hemingway, Camus, Sartre...

Pero nada de eso sucedió. Mario Vargas Llosa no solo cambió el hielo de Estocolmo por la humedad de Lima en su tan ansiada vuelta al hogar, tras el torbellino sin duda placentero de los múltiples efectos relacionados a su importante galardón. Mario Vargas Llosa pasó del palacio luminoso, fantástico e ilustrado de Suecia al callejón oscuro, escatológico y vulgarizado del Perú.

Y no estoy hablando del pueblo peruano, legítimamente emocionado y a la vez sorprendido por esta premiación que irrumpe en sus vidas comunes y silvestres, que se interpone en el diario caminar entre Al fondo hay sitio y El gran show. No. Hablo de la miasma periodística que, con la impertinencia que brinda la ignorancia supina y atrevida, retiró la sonrisa que hasta hace poco parecía permanente en el rostro de nuestro con preguntas absurdas, tontas e irrelevantes.

Los reporteros de pacotilla que enviaron medios "importantes" como El Comercio, Perú21, Canal 7, entre otros que seguramente se colgarán la medalla de "haber estado allí", autorizados por sus credenciales huecas y/o mal ganadas, naufragaron con intervenciones lamentables, perdiendo el tiempo - y haciéndoselo perder al Nobel - solicitando su opinión respecto a las pequeñeces de la política nacional, buscando un titular para sus pasquines de dos por medio: "Vargas Llosa participará en política"...

¿A qué clase de débil mental se le ocurre preguntar qué opina el escritor, recién bajado del avión que lo trajo desde Madrid, acerca de la frase "la plata llega sola" que el presidente Alan García le dijo en conversación privada a Jaime Bayly? Solo puede ser un periodista de última calaña, un don nadie que se pavonea por allí porque trabaja en un medio de comunicación de gran lectoría, un payaso arrogante que considera que una conferencia de prensa de Mario Vargas Llosa puede cubrirse con la misma ligereza con la que se cubre una conferencia de prensa de Erick Elera.

Mario Vargas Llosa concedió esta ronda de prensa como una deferencia a ese Perú que "lleva en las entrañas" pero a cambio recibió impertinencia, pobreza intelectual, inmediatez banal y chabacana. Una muestra clara del nivel paupérrimo de los reporteros y de la inexistencia de periodistas culturales jóvenes. Por lo menos parece que no trabajan en los medios que marcan la pauta de la opinión pública.