jueves, 27 de mayo de 2010

UN GRANDE DEL JAZZ EN LIMA

Es poco común recibir una visita importante del mundo del jazz, ese género ancestral y de evolución permanente tan incomprendido en nuestro medio. A pesar de que los aficionados a esta música, que esconde los secretos de casi todas las músicas populares, los incorpora, los revuelve y los transforma en algo nuevo, se cuentan por miles en Lima, aun es percibida como difícil de entender, poco accesible a las mayorías, nada atractiva para el público en general. Salvo que venga envasada en algún formato menos complejo, como ese sub-género denominado "smooth jazz" que termina simplificando - a veces, no siempre - a niveles oprobiosos el verdadero sentido de lo que significa tocar jazz, y escucharlo.

El jazz es de origen humilde y pobre, y fue practicado entre esclavos negros que se expresaban a través de este formato libre, de raíces africanas que prácticamente desde su aparición inició una evolución multiforme y que lo mantiene vigente aun en nuestros días. Ni siquiera las modas ni las tendencias comerciales consiguen anular la esencia real del jazz, esa que se mueve con absoluta facilidad entre la sofisticación y la sencillez, entre la complejidad más exigente y el minimalismo más estricto, entre el cálculo académico y la improvisación natural.

Todo eso es lo que trae Chick Corea a Lima, tras una carrera larga y prolífica. Músico inquieto, experimentador, de ilimitadas capacidades para la ejecución y la composición, Corea ha atravesado por todos los caminos que el jazz le ofreció y prácticamente ha compuesto y grabado en todos los estilos de jazz existentes: be-bop, latin jazz, avant-gard, jazz-rock, fusión, jazz contemporáneo, etc. Su discografía, en estudio y en vivo, pasa largamente los 100 títulos y cada una de sus etapas estilísticas ha dejado una marca en la historia de la música. Un grande entre los grandes va a tocar en Lima este sábado.


Tema: My one and only love, del álbum Now he sings now he sobs de 1968: Chick Corea (piano), Miroslav Vitous (bajo), Roy Haynes (batería)

Cuando uno habla de jazz, tiene que hablar inevitablemente de Miles Davis, el genial trompetista que dirigió los caminos del jazz a cada cambio de década. Y cuando uno habla de Miles Davis, tiene que hablar inevitablemente de In a silent way (1969) y Bitches brew (1970), los álbumes que dieron la vida al movimiento del jazz-rock. Y en esos álbumes, el piano y toda esa maraña de teclados y sintetizadores fueron tocados por Chick Corea. Para ese entonces, Corea (de ascendencia ítalo-española) ya era un pianista establecido en la escena musical, con algunos discos en el mercado, hoy considerados clásicos: Now he sings, now he sobs (1968) y Sundance (1969) habían mostrado al mundo a un joven pianista con un talento alucinante para la improvisación y la creación sobre las teclas. Cuando conoció a Miles, de quien coleccionaba sus discos cuando era un adolescente, ingresó a otra galaxia, de la que saldría con enseñanzas fundamentales para sus posteriores proyectos.



Corea en su época de vanguardia, con look Santana en Woodstock, cuando era miembro de la banda de Miles Davis (año 1971, período Bitches brew)

De la escuelita del negro Miles surgieron las tres puntas de lanza del movimiento conocido como jazz-rock (algunos lo llaman "fusión", aunque en esencia pueden llegar a catalogarse como dos cosas distintas): Weather Report, liderado por Joe Zawinul y Wayne Shorter; The Mahavishnu Orchestra, de John McLaughlin y Billy Cobham; y Return To Forever, de Chick Corea. Todos habían tocado con Miles y se habían nutrido de su locura, de su sentido de la innovación, de su seguridad e independencia para componer, grabar y tocar lo que se le diera la gana, sin detenerse a calcular si eso le traería éxitos o fracasos. Return To Forever empezó como un proyecto ligeramente conectado con el bossa nova (estuvieron Flora Purim y Airto Moreira en la formación original) pero fue en su segunda etapa que pasarían a la inmortalidad jazzística. Chick Corea (teclados, pianos), Al diMeola (guitarra), Stanley Clarke (bajo) y Lenny White (batería) rompieron hasta los esquemas planteados por el rock progresivo con su extremado virtuosismo, sus estructuras complejas, sus épicas instrumentales. Para rememorar su gloria pasada, los cuatro se reunieron en el 2008 para una gira mundial, que fue todo un éxito.



Return To Forever en 1976, tocando Sorceress

En la segunda mitad de los 70s, Corea continuó haciendo historia con sus grabaciones como solista, sus trabajos a dúo con Gary Burton (vibráfono) y Herbie Hancock (un indispensable de este período es el disco An evening in concert with Herbie Hancock & Chick Corea de 1978) y los primeros coqueteos con la música clásica, como lo registran sus producciones junto al pianista y director de orquesta austríaco Friedrich Gulda, uno de los músicos académicos que más se acercó a las expresiones populares en aquellos años.

Durante los 80s y los 90s, Chick Corea se dedicó a un nuevo proyecto, siempre en el límite del jazz y el rock: The Elektric Band. Originalmente, la banda la completaron John Patitucci (bajo), Dave Weckl (batería), Scott Henderson (guitarra) y Eric Marienthal (saxo) y tuvieron gran éxito entre la crítica especializada. Con los dos primeros, Corea lanzó The Akoustic Band, donde exploró nuevamente en el terreno romántico, con composiciones de profunda sensiblidad. Siempre junto a Patitucci y Weckl, Corea lanzó un par de álbumes más como The Akoustic Band, entre ellos un homenaje al compositor de la música de Charlie Brown, el pianista italiano Vince Guaraldi. Grandes músicos de la escena jazzística pasaron por el proyecto Elektric/Akoustic, entre ellos Frank Gambale (guitarra), Vinnie Colaiuta (batería) y Víctor Wooten (bajo).



The Akoustic Band tocando Spain, la composición más conocida de Chick Corea, originalmente lanzada en Light as a feather, la segunda producción de Return To Forever (1972)

En los últimos diez años, Chick Corea se ha mantenido muy activo musicalmente, realizando múltiples giras y grabaciones, como solista, dúo, trío y hasta un grupo que ensambló recientemente, denominado The 5 Piece Band. El espíritu aventurero de este extraordinario músico no le permite seguir un camino exclusivo por lo que se le puede ver compartiendo estudios y escenarios con diversos personajes del mundo musical como Paco de Lucía, Pat Metheny, Bobby McFerrin, Bela Fleck y un largo etcétera. Luego de la exitosa reunión de Return To Forever, registrada en CD y DVD, Corea ha venido explorando otra de sus pasiones: la música clásica y contemporánea, realizando adaptaciones de compositores como Mozart, Bartok, entre otros, así como presentando sus propias obras como un concierto para piano y otro para cuarteto de cuerdas.



Aquí junto a Bobby McFerrin, haciendo un clásico, Round midnight de Thelonious Monk

En suma, tenemos ante nosotros una parte fundamental de la historia del jazz contemporáneo y su concierto será, sin lugar a dudas, uno de los acontecimientos musicales más importantes de la ola de conciertos que están produciéndose en nuestra capital desde hace ya tres años.

3 comentarios:

alberto egoavil (dr.jazz) dijo...

muchas gracias por avisar lo de tu blog, lo seguire y recomendare a mis amigos, muy didactico, felicitaciones!

Jorge Luis dijo...

Gracias estimado Alberto, por leer y comentar... gracias también por el comentario sobre mi blog, vi el tuyo también y me pareció excelente... hay que difundir la buena música y las buenas ideas... saludos...

Fausto Vivanco dijo...

Hola Jorge me enteré de tu Blog
por Alberto y tienes toda la razón hay que difundir la buena música
Saludos