sábado, 29 de diciembre de 2007

SE ACABÓ EL 2007...


Aunque en el post anterior dejé entrever que ya no escribiría nada hasta el próximo año - osea hasta dentro de tres días - no podía dejar de ejercer el derecho a mi sesión de catarsis findeañera... este 2007 se ha pasado rapidísimo (da la impresión de que cada año dura menos... ¿no?). En términos personales, debo decir que no estoy muy conforme con las cosas que me han pasado (el cambio de trabajo no entra al recuento porque fue prácticamente al final del año). Por otro lado, los últimos doce meses han sido particularmente intensos en cuanto a acontecimientos, noticias y dando una mirada ligera - "a ojo de buen cubero", prometo un post sobre esta conocida expresión - creo que la algarabía de las celebraciones serán coherentes si se deben única y exclusivamente al deseo generalizado de que el año que viene sea, efectivamente, mejor que el que se va, porque francamente no veo muchas razones para decir que el 2007 fue un buen año...

No dispongo del tiempo ni de las ganas de hacer un recuento pormenorizado de qué cosas pasaron cada mes, como seguro lo harán gran cantidad de colegas (periodistas y bloggers) pero mencionaré sólo aquellas que me vengan a la memoria en este momento aciago (así hago algo...). Ojo, el presente listado no responde en modo alguno a ningún orden cronológico ni de importancia o preferencias personales... es un simple ejercicio de memoria... So riesgo de ser considerado un "Don Pésimo" aquí va mi pequeña lista de hechos notables - y lamentables - del 2007:

- El asesinato de Benazir Bhutto, valiente mujer pakistaní que estaba próxima a convertirse en autoridad de su país. Imperturbable ante las amenazas, decidió quedarse y murió en pie, víctima del extremismo y la intolerancia...

- La firma del TLC que alegra a un magro 25% de peruanos, entre los cuales se encuentra, cómo no, el gran humanista José Chlimper, representante nacional de la novísima corriente filosófica del cinismo mediático, cuyo principal axioma es "maldiga primero y pida disculpas públicas a través de un medio de comunicación"...

- La relativización y reducción de frases como "¿Por qué no te callas?" del Rey Juan Carlos de España o "Soy inocente" de Alberto Fujimori a simplones ringtones para teléfono en lugar de servir de piedra de toque para comprender aspectos como la absurda existencia del sistema monárquico y todas las potestades que da o el insólito nivel de cinismo que, en nombre de esa abstracción llamada "estado de derecho", tenemos que aguantar los peruanos...

- La desapercibida muerte de genios de la música como el compositor alemán de música experimental Karl Heinz Stockhausen, el tecladista de jazz-rock Joe Zawinul, el pianista de jazz Oscar Peterson, el saxofonista Michael Brecker, entre otros. En contraposición, la fama infame de un ser humano tan decadente como Deyvis Orozco, capaz de cimentar su "carrera musical" sobre los huesos de su padre, trágicamente fallecido en carreteras argentinas...

- Las revelaciones de la frivolidad e irresponsabilidad del seleccionado peruano de football en su conjunto, que constituye un resumen a pequeña escala de todos los vicios de nuestra atolondrada, ignorante y autocomplaciente sociedad. En esta frivolidad no sólo cae todo el entramado del julbo (jugadores, entrenadores, dirigentes, prensa deportiva, etc.) sino también gobernantes, periodistas destacados y comediantes, todos aceptando y ayudando a la relativización de algo que debería quedar borrado de cualquier medio masivo...

- El terrible terremoto de agosto que sacudió no sólo a Pisco y alrededores, sino a todo el Perú con las demostraciones de carroñería, ineptitud y oportunismo (ladronzuelos, gobierno, Laura Bozzo respectivamente)...

- La antipática actitud de Gianmarco, alabada por todos los mandilones de siempre, que hizo de todo para que le dieran la Orden del Sol y hasta ahora no hay evidencias de que el dinero recaudado haya llegado a donde debía llegar... además en cada concierto que hizo se las arregló para meterse en las canciones de sus invitados (desde el espectacular Juan Diego Florez hasta los enormes Juan Luis Guerra y Alejandro Fernández)...

- La atosigante publicidad de Claro (llegué a contar hasta tres comerciales distintos en la misma tanda comercial) en la cual, dicho sea de paso, también aparece Gianmarco...

- Y un larguísimo etcétera, etcétera, etcétera...

* NOTA: También hubo cosas buenas: la elección de Machu Picchu como una de las maravillas del mundo moderno, la extradición de Fujimori, la solidaridad de los peruanos de a pie con los damnificados del sur, los conciertos de Roger Waters, Björk, Toto, Serrat-Sabina y Soda Stereo, la visita de John Stiglitz, la sub-17, y si me olvido de alguna (buena o mala), hágamenlo saber...

Feliz Año Nuevo!!!

sábado, 22 de diciembre de 2007

FELIZ NAVIDAD


Faltan dos días para la Navidad... antes que se me pase, quiero desearles a todas y cada una de las personas que, conociéndome o no, leen este blog, que pasen muy bonitas fiestas junto a sus familiares, amigos, parejas, etc... y que por encima de cualquier clase de parámetro - ser muy creyente o no, ser católico o no, ser indiferente o no, tener demasiados problemas, no tener regalos, etc... no dejen de dedicarle unos minutos a la reflexión...


No a la de los golpes en el pecho y los balances autocomplacientes de lo que pasó y lo que no pasó durante el año, sino a la simple y llana evaluación de cuán bien nos sentimos con nosotros mismos y con lo que generamos a nuestro alrededor... sea cual sea el resultado, lo importante es reconocer y aceptar las cosas como vienen y saber afrontar cada momento con sinceridad, con respeto por los demás y sobre todo, sin dejar de tener en cuenta que después de todo, estamos vivos y mientras eso sea así, nada puede ser tan malo ni tan bueno como para cegarnos del todo... saludos a todos y hasta el próximo año...


Salud!!!

DIEZ COSAS QUE LE PEDIRÍA A PAPÁ NOEL (si existiera)


La Navidad es reflexión, es compartir buenos sentimientos con la familia y los seres queridos (amigos, pareja, compañeros de trabajo) sobre la base de la esperanza que nos trae el cumpleaños de Jesús. Pero también es juego, ilusión infantil, alegría y buen ánimo (de eso se trata el espíritu navideño). Cuestiones como el tráfico, las compras, los excesos publicitarios, etc., conspiran para hacernos perder la noción de lo que realmente importa. En medio de eso, quiero hacer uso de "ese niño que todos llevamos dentro" para elaborar una lista de regalos y buenos deseos para el 2008 y pasársela vía blog al inexistente Papá Noel. Dicen que soñar no cuesta nada y que la fe mueve montañas (creo en ambas cosas por si acaso), así que allá va:

1. Que la palabra "cholo" deje de ser un insulto y se convierta en un orgullo nacional...
2. Que el 25% de empresarios, políticos y pensadores "exitosos" que llenan las CADE todos los años entiendan que el Perú no termina en la puerta de salida de sus oficinas...
3. Que el 75% restante entienda que ser pobre no debe ser sinónimo de desorden e informalidad...
4. Que desaparezca la criollada, la vulgaridad de la televisión, la falta de solidaridad, los claxons...
5. Que cancelen el programa Así es la Vida de una vez...
6. Que el 1 de enero de 2008, Carlos Raffo se despierte y descubra que, de un momento a otro, se volvió mudo...
7. Que el football peruano sea desafiliado de la FIFA...
8. Que deje de sonar el reggaetón...
9. Que la gira Zappa Plays Zappa venga a tocar a Lima...
10. Que me vuelva a querer y me diga que sí...

Hasta la próxima... JO JO JO !!!

viernes, 21 de diciembre de 2007

WILFREDO ARDITO: "LA FIESTA DE LA NUEVA FE"


Como preámbulo a la Navidad quisiera compartir con ustedes este interesante artículo del abogado - en mi post anterior dije periodista, perdón por la errata - Wilfredo Ardito Vega, miembro del IDL y Jefe del Área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de APRODEH (Asociación Pro Derechos Humanos), que aparece en un link de la página web de esta institución llamado "Reflexiones Peruanas". Asimismo, algunos artículos suyos son publicados de cuando en vez en el portal de Agencia Peru (http://www.agenciaperu.tv/), sí, la de La Ventana Indiscreta. "La fiesta de la nueva fe" nos invita a reconocer la equivocada forma de entender la Navidad en la actualidad... a reflexionar:

"LA FIESTA DE LA NUEVA FE
Wilfredo Ardito Vega


Las transnacionales también se equivocan. Hace unas semanas, en el óvalo de la Universidad de Lima, la empresa Nestlé instaló, a manera de árbol de Navidad, un gigantesco cono verde, del cual colgaban latas de leche, chocolates y helados, así como enormes bolsas de comida para perros. Muchos vecinos de Surco y La Molina protestaron por la profanación del espíritu navideño y Nestlé debió retirar sus productos y reemplazarlos por unas bolas azules.

Sin embargo, su desatinado cono me parecía a mí una excelente muestra del actual “espíritu navideño”, que tiene tan poca relación con la Navidad o con el espíritu.

Frente a quienes sostienen que la sociedad peruana está cada vez más secularizada, yo plantearía más bien que en los últimos años se viene experimentando una masiva conversión religiosa: la exitosa nueva fe es el consumismo, con sus propias fiestas de guardar (el Día del Niño es una de las últimas en establecerse), imágenes y animales sagrados. Tiene también numerosos centros de peregrinación, desde Gamarra hasta los modernos centros comerciales, donde los devotos pueden cumplir sus obligaciones rituales.

Mientras algunas iglesias evangélicas solicitan el diezmo a sus fieles, el consumismo consigue extraerles hasta el dinero que no tienen. Resulta curioso que, las mismas empresas que hace algunos años amenazaban o sobornaban a los dirigentes sindicales incómodos, ahora, para neutralizarlos, les ofrecen pagarles sus deudas con Ripley o Saga Falabella.

La religión consumista tiene la habilidad de no oponerse al cristianismo de manera abierta, sino de aprovechar sus celebraciones. La “campaña navideña” se ha vuelto así más visible que los austeros rituales del Adviento y se ha logrado convencer a muchos cristianos que las ofertas, los regalos y las aglomeraciones son parte de la Navidad. La Nochebuena, en que supuestamente se recuerda el nacimiento de un niño pobre, se ha vuelto una ocasión para cenar hasta el exceso. San Nicolás, un obispo que pregonaba la solidaridad con los necesitados, ha sido deformado para convertirlo en Papá Noel, cuya función es enseñar a los niños a anhelar regalos.

Paulatinamente, la mayoría de tradicionales símbolos cristianos van siendo desplazados por los símbolos del consumismo: renos, trineos, duendes, gorros rojos, nieve, todos elementos ajenos al clima veraniego que existe en diciembre en gran parte del Perú.

A esta religión no le hacen falta impartir clases de catecismo: sus mejores predicadores son los medios de comunicación, gracias a los cuales, miles de pequeños devotos exigen juguetes, marcas, tamaños y colores. Mientras los estresados padres intentan complacerlos, quizás recuerden cuando eran niños y se limitaban a esperar ingenuamente alguna sorpresa.

Las imágenes oficiales de felicidad familiar que ofrece el consumismo generan también a muchos niños frustración e inclusive sentimientos de culpa, porque sus padres se han separado o alguno ha tenido que migrar al extranjero.

La deformación de la Navidad por el consumismo es más chocante en el Perú que en otros países, puesto que coexiste con tanta pobreza o, inclusive, con la explotación: en algunas instituciones públicas, quienes deben colocar los ostentosos adornos navideños son las personas que reciben los peores sueldos o están confinados por años a la condición de SNP.

Este también es el tiempo en que algunas personas bienintencionadas organizan para los niños pobres chocolatadas y repartos de juguetes, a veces obligando a un sufrido individuo a sudar bajo el disfraz de Papá Noel. A mí me preocupa si estas actividades no afianzan en los supuestos beneficiarios sentimientos de mayor frustración. En todo caso ¿no sería preferible promover ayuda más solidaria y permanente como atención médica o nivelación educativa?

A pesar que para algunos economistas, el consumismo es el motor de la economía, yo creo que está muy lejos de generar una sociedad más justa y equitativa. Es más, ni siquiera creo que haga mejores o más felices a las personas. Sin embargo, tampoco creo que la conversión al consumismo sea un camino sin retorno.

Un miércoles por la tarde, hace cuatro meses, la tierra tembló y en un instante la nueva religión pasó al olvido. Los supermercados y los centros comerciales fueron abandonados en segundos por multitudes desesperadas. Las paredes de los edificios más nuevos se rajaban. Los celulares más lujosos no servían para comunicarse con los seres queridos. Volvieron los rezos, los rosarios, las invocaciones y en pocos días, como nunca se había visto, se manifestó una solidaridad sin precedentes hacia los damnificados.

Como sucedió durante esos días, también se puede vivir una Navidad libre del consumismo, aprovechando la oportunidad para expresar afecto a los demás y no necesariamente adquiriendo objetos. Podría, inclusive, ser una celebración más bien austera, sea pensando en la precariedad en que actualmente viven tantos compatriotas o en el recuerdo de cómo pasaron José, María y Jesús la primera Navidad... sin ninguno de los productos que colgaban del cono verde de Nestlé y sin bolas rojas, muñecos de nieve o tarjetas de crédito".

Hasta la próxima...

miércoles, 19 de diciembre de 2007

LOS VILLANCICOS


La Navidad está a la vuelta de la esquina. La avalancha de publicidad y el mantenimiento de una serie de "tradiciones" que más bien son distorsiones configuran el concepto de lo que significa la Nochebuena en el mundo moderno. Algunas de estas distorsiones han sido excelentemente descritas y desmenuzadas por el periodista Wilfredo Ardito en un artículo titulado "La fiesta de la nueva fe" que publicaré aquí como próximo post.

Pero entre todas esas cosas que se alejan tanto de lo que realmente significa la celebración de la Navidad, entendida como la celebración del nacimiento - en medio de una pobreza y una humildad que actualmente viven en carne propia cientos de miles de seres humanos - de Jesús (con toda la trascendencia histórico-religiosa que tiene ese acontecimiento), entre todas esas tradiciones que se confunden con las imposiciones del consumismo, los despilfarros y las incongruencias de una festividad netamente comercial, los Villancicos o Canciones de Navidad permanecen entre nosotros llenando el ambiente de una alegría infantil, esa ilusión que nos conecta con aquellas cosas inocentes cada vez más extraviadas en los pantanos farragosos en los que se encuentra sumergida nuestra sociedad.

Hay Villancicos en español y en inglés, en francés y en alemán, en quechua y en checo. Los hay en ritmo de rondas infantiles, en cumbia, en rock, en jazz y hasta en chill out. Cantados por niños, por dibujos animados, por Frank Sinatra, por Luis Miguel y un larguísimo etcétera - mientras Jaime Cuadra no haga un CD de Navidad todo está bien - pero ¿qué es un Villancico? Hasta hace poco yo hacía diferencias entre los Villancicos y las Canciones de Navidad. Me explico: cuando escuchaba a los niños del Coro del Colegio José Pardo de Chiclayo - gran parte de ellos deben ser ya unos abuelos - cantando Los peces en el río decía que era un Villancico pero cuando escuchaba a la orquesta de Ray Conniff tocar Winter wonderland decía que era una Canción de Navidad. Y argumentaba que el "villancico" provenía de España o de Latinoamérica mientras que los otros eran temas compuestos para la Navidad en algún otro país europeo o en los EE.UU, pero no se les podía llamar "villancicos". De hecho esa explicación no la inventé yo, sino que la escuché durante mi niñez en algún lugar. Pero la verdad es que estaba en un error tan grande como el espectacular árbol de Navidad que todos los años adorna el Rockefeller Center de Nueva York.

Si bien es cierto la palabra "villancico" sirve en la actualidad para denominar a todas aquellas melodías alusivas a la Navidad, ya sea desde el punto de vista estrictamente religioso (como las que hablan del nacimiento de Jesús, de Belén, de los Reyes Magos, etc...), desde las construcciones que se hacen a partir de ciertos símbolos relacionados a la Navidad (el árbol, el trineo de Papá Noel, los regalos) o desde la reflexión (la felicidad de la época, la unión, el clima, etc...) su origen no está necesariamente ligado a esta celebración católica cristiana...

Originalmente, el término "villancico" surge para denominar las canciones comunales entonadas por los "villanos" - ojo, no estoy hablando de los malvados personajes de una película o de una novela - es decir, los habitantes de las villas de la Europa medieval, y cuyos temas eran más bien de tipo contumbrista, celebratorio mas no necesariamente religioso. En España, antes de llamarse "villancicos" a estas canciones se les conocía como "villancetes" o "villancejos". Es en países como Alemania, Francia y Alemania que se comienzan a asociar las canciones de las villas a los temas religiosos y así fue como, poco a poco, el villancico se fue convirtiendo en lo que actualmente es, sinónimo de canciones alusivas a la Navidad.


En inglés, el término equivalente es "carol", un galicismo proveniente de "caroler", que en nuestro idioma refiere al acto de bailar en grupos organizados en círculos (como las "rondas" de los niños). Los carols, ciertamente más contemporáneos que los villancicos clásicos, tienen la particularidad de enfocar sus temas hacia aspectos más lúdicos y fantasiosos de algunos símbolos navideños, como por ejemplo la famosa canción Rudolph the red nose reindeer (Rudolph el reno de la nariz roja), popular composición basada en un cuento de Robert L. May escrito en 1939. Compuesta por Johnny Marks, cuñado de May, la historia encierra, además del mensaje navideño filtrado en los personajes, una enseñanza: Rudolph, el reno más pequeño del trineo de Santa Claus, es una especie de freak, un fenómeno cuya nariz tiene un intenso brillo rojo. Los demás renos se burlan de él pero Santa Claus lo reivindica poniéndolo al frente del trineo, para que lo guíe con su extraño talento en la oscura noche de Navidad.


Uno de los villancicos más populares y antiguos es Noche de Paz, cuyo título original es Stille nacht, heilige nacht y data de comienzos del siglo XIX. La letra fue compuesta por Joseph Mohr, párroco de un pequeño pueblo de Austria y la melodía, por Franz Gruber, profesor de música de la villa. Otro tema clásico del cancionero navideño es Joy to the world, basado en una de las partes del famoso oratorio El Mesías de George Friedrich Haendel. La lista de villancicos es larguísima así como la cantidad de versiones, instrumentales y cantadas, que existen de cada uno de ellos. Algunos de ellos se han convertido en verdaderos clásicos de la música a nivel mundial y están fuertemente internalizados en el imaginario colectivo como infaltables dentro de cualquier reunión navideña.
Es cierto que el espíritu de la Navidad se ha perdido entre tarjetas de crédito, tráficos estresantes, ofertas y frenéticas olas de campañas publicitarias, pero también es cierto que si uno se aísla por un breve instante de todo el bullicio consumista y se pone a escuchar unos bonitos villancicos - que a larga también son accesorios, aprovechados por algunos oportunistas para vender discos, por ejemplo - ese espíritu infantil, sencillo y humilde vuelve a llenar el ambiente gracias al maravilloso poder de la música.

lunes, 17 de diciembre de 2007

( OTRO )

En julio, una voz proclamaba a todo volúmen en el cierre del Corso en Miraflores: "Wong NUNCA dejará de ser peruano!!!" y el público aplaudió rabioso porque consideró que así quedaban zanjados los rumores. Hoy todos los titulares anuncian la venta de Wong - el 100% de sus acciones! - a un consorcio chileno de supermercados...

Claudio Pizarro, con su ahora clásica sonrisita de autosufuciencia y metrosexualidad, pasa raudo por los pasillos del aeropuerto diciendo "¿Ustedes creen eso que están comentando? ¿ustedes están creyendo eso?". Eso es lo que ahora todos sabemos ya de memoria. Santiago Acasiete - a quien alguna vez, uno de esos "líderes" de la opinión deportiva osó llamar "el Franco Baresi peruano" - negó todo lo que ya se había confirmado...

En el banquillo de los acusados, Fujimori grita a voz en cuello: "¡Soy inocente!" y se la pasa afirmando que no sabe nada de Montesinos ni de su pasado, ni de Colina, ni de leyes militares, ni de estrategias antiterroristas paralelas e ilegales... dentro de poco va a decir que él no sabía que Montesinos estaba a su costado en la famosa conferencia de prensa con corbatas igualitas... mientras tanto Carlos Raffo se pasea por cada lugar en el que, cómplicemente, se lo permitan, diciendo estupideces y falsedades...

"Chemo" dice que no sabía nada y que todas esas cosas no son más que especulaciones, que él mismo se va a encargar de investigar y que nunca descalificará en público a un jugador, por más jugador que éste sea, mientras un consenso de mandilones le venden la idea a la gente que el entrenador es un "gran profesional del fútbol"...

Me cuentan historias y cosas que sé que no son verdad... que compruebo periodísticamente, en unos casos leyendo la prensa, en otros investigando yo mismo... y me alejo de mi tradicional actitud cuestionadora y me la creo, o no hago notar que no me la creo para evitar malos ratos, dolores excesivos, ensombrecimientos de esta temporada que, sea como sea, siempre es de buena voluntad y buena onda...

En el mes de la Navidad ¿será que el cinismo se ha puesto de moda?

Hasta la próxima...

domingo, 16 de diciembre de 2007

HOMENAJE A PEDRO INFANTE


Este año que ya casi termina, se cumplieron 50 de la muerte de uno de los ídolos más importantes de México y América Latina: Pedro Infante. Figura máxima de la Época de Oro del Cine Mexicano, fue recordado con honores por ese pueblo al cual representó, al cual le cantó con su melodiosa y cálida voz, al cual hizo reír y llorar con sus personajes, todos ellos reivindicaciones de la humildad, la bonhomía y el valor del ser humano sencillo y no por eso menos digno. En esta su segunda colaboración con el blog, el camarada freak Alfonso González Vigil hace una pequeña "enfermérides" acerca del charro más representativo de todos los tiempos. Gracias Alfonso...

"Una leyenda imperecedera
por Alfonso González Vigil

En esta ocasión quisiera detenerme en una de las tantas efemérides que se recordaron sentidamente en el presente año que se nos va.

Pedro Infante (1917-1957), conocido como “el ídolo de Guamúchil” y que destacó en el rubro de la actuación y el canto; formó parte de la Época de Oro del Cine Mexicano y murió a causa de un accidente aéreo a la edad de 39 años. Una de sus aficiones era la de volar y, quién diría, aquella fascinación le costó la vida.

El domingo 15 de abril de 2007 se conmemoró su cincuenta aniversario luctuoso. Actuó en más de 60 films y grabó aproximadamente 431 canciones. En lo referente al Pedro actor, debo manifestar que derrochaba simpatía y carisma. Asumió el rol de galán en varias oportunidades; pero no se limitó a cumplir sólo esa función en el séptimo arte, se trazó la meta de componer diversos papeles y por ello consiguió ser prolífico en su filmografía. Interpretó a militares, curas, mujeriegos, charros, a un vagabundo, a un boxeador, al indio Juan Diego, etc. Ismael Rodríguez fue uno de los directores con quien más laboró, alguna vez Rodríguez afirmó que él no era responsable del profesionalismo de Infante y lo resumía en la siguiente declaración: “Yo no hice a Pedro Infante; él se hizo con los personajes que yo le encontré, ellos hicieron a Pedro”. Aparte de su simpatía, también debemos señalar que sus dotes histriónicas eran producto de la naturalidad, por lo que se le reconoció siempre como un artista intuitivo. Las clases populares mexicanas lo adoptaron a la manera de un héroe urbano o como sobreviviente de la clase trabajadora.

Sus grabaciones originales, concebidas en discos de vinilo de 78 rpm y editadas siempre por el sello Peerless, constituyen uno de los compendios más logrados del cancionero popular mexicano de la llamada Época de Oro. Boleros, rancheras, corridos, valses y canciones para niños que han sido inmortalizadas por la cálida voz de este genuino ídolo del pueblo. Actualmente son innumerables las recopilaciones en formato digital de este clásico definitivo de la música en nuestro idioma, entre las cuales la más lograda quizás sea la colección de 5 CDs “Mis 125 éxitos”, lanzada por el sello Warner hace ya algunos años. Dentro de las cientos de canciones interpretadas por Pedro, podemos rescatar: “Amorcito corazón” (composición de Manuel Esperón), “Historia de un amor”, “Maldita sea mi suerte”, “¿Qué te ha dado esa mujer?”, “Angelitos negros”, “Bésame mucho” y mi preferida, “Flor sin retoño”.

Compartió escena con las principales divas del cine charro : María Félix, Sara García, Libertad Lamarque, Marga López, Silvia Pinal, Irma Dorantes, Carmen Sevilla, Silvia Derbez, Katy Jurado y Sarita Montiel. Asimismo trabajó al lado de señores de la talla de Fernando Soler, Jorge Negrete, Luis Aguilar, Antonio Aguilar (también fallecido este año), Joaquín Cordero, entre otros. Entre los títulos más reconocidos de su extensa filmografía podemos mencionar: “Los tres García” (1946), “Vuelven los García” (1946), “Nosotros los pobres” (1947), “Ustedes los ricos” (1948), “Angelitos negros” (1948), “Los tres huastecos” (1948, ahí interpretó tres personajes distintos), “La oveja negra” (1949), “No desearás a la mujer de tu hijo” (1949), “El seminarista” (1949), “A toda máquina” (1951), “Dos tipos de cuidado” (1952), “Pepe el toro” (1952), “El mil amores” (1954) y “Tizoc” (1956, gracias a ella ganó en el Festival de Berlín el Oso de Plata a la mejor actuación).
Pedro El Grande (así lo denominan sus fans) vino al Perú en la década del cincuenta y el periodista Eloy Jáuregui rememora que se presentó en una serie de cines de la capital, entre ellos el Primavera de Surquillo. Además en una sabrosa crónica Jáuregui sentencia: “Infante triunfó aquella noche en Surquillo y todas mis hermanas quedaron embarazadas con su recuerdo”. Unos meses después de esa visita, Pedro falleció. Mi padre me contó que en su casa de la calle del Quemado sus hermanos y demás familiares lloraron la muerte del ídolo. La noticia se difundió rápidamente y un mito acababa de nacer."
Hasta la próxima...

viernes, 14 de diciembre de 2007

( UN PARÉNTESIS )

"La verdad duele, pero no ofende" dice el dicho. ¿Y la mentira? La mentira duele y ofende en particulares circunstancias. Duele si la mentira viene de alguien en quien uno confía, duele si la mentira atenta contra la paz mental o espiritual de quien la recibe, o quien la descubre, según sea el caso. Si la mentira viene de alguien que no es gravitante en la vida de uno, simple y llanamente, esa mentira resbala, no importa, no existe.

¿Y ofende? sí, pero no en el sentido tradicional, por llamarlo de alguna manera. Ese "sentido tradicional" se refiere a que una persona se ofenda porque se ha dicho de ella algo que no es cierto. Algunos psicoanalistas afirman incluso que el ofenderse cuando alguien dice de otro alguien, algo que no es cierto (perdón por la cantinflada) es señal de que aquello que se ha dicho tiene algo de verdad. Claro, ese rollo de ponerse a la defensiva agresivamente puede ser tomado como que, en efecto, al verse en evidencia, la persona asume una postura sobre-indignada que, contrario sensu a sus intenciones, desnuda la veracidad de aquello por lo que se ofendió.

Pero hay un sentido en el que la mentira SÍ OFENDE. Ofende cuando uno descubre a través de esa mentira, la posibilidad de que la persona que mintió - que además cumple con el requisito necesario para que su mentira duela, es decir, es alguien en quien uno confía - tiene un concepto pobrísimo de la inteligencia de uno. Claro. Porque la mentira es tan obvia que si la persona se atreve a decirla, es porque asume que su interlocutor es un perfecto candidato al retrasado mental del año.

Me explico: alguien que cree que una persona es perceptiva, inteligente, perspicaz, etc. ¿se atrevería a decirle cosas increíbles, so riesgo de ser cuestionada, puesta en duda, descubierta?. No. Se abren dos caminos, como siempre y como en todo: a) o la persona que miente piensa - como ya dije - que su interlocutor es muy tonto o b) a la persona que miente le interesa un soberano rábano que su interlocutor lo descubra o no, lo cual habla también del nivel de consideración que esa persona tiene hacia su desafortunado interlocutor. En el primer caso la mentira ofende y duele. En el segundo, duele y ofende. En ese orden...

Desde luego, hay otras opciones: las mentiras blancas, las mentiras piadosas, las medias mentiras, etc... pero explicarlas haría que este paréntesis fuera demasiado largo, lo cual está lejos de ser mi intención...

¿Cómo actuar ante una situación como esa? en el caso del pueblo peruano que vive engañado por sus autoridades o en el caso de la hinchada furiosa por los embustes de sus héroes de cartón, la técnica del "perdón y olvido" parece ser la norma establecida. En asuntos personales no es tan fácil, pero aspectos que tienen que ver con no caer en lo mismo que la persona que mintió, con demostrar ciertos niveles de respeto y nobleza, con asuntos meramente etéreos y que a la larga no le traen nada de provecho al "mentido", hacen que "hacerse el cojudo" sea lo más recomendable, lo más sano, lo único que queda...

Hasta la próxima...

martes, 11 de diciembre de 2007

LAS TIENDAS DE DISCOS (parte 3)

Luego de algunas semanas, me vuelvo a ocupar de este tema, por el cual tengo una fascinación particular como se habrán podido dar cuenta aquellas personas que lean con ligera frecuencia este humilde blog (si es que las hay). Después de todo, ser adicto a la música y haber trabajado una década completa en las empresas más conocidas dedicadas a vender CDs en Lima me provee de cierta autoridad sobre el asunto. Hoy quiero hablar - para darle uso al título del blog - un poco sobre uno de los personajes más importantes, y a la vez más dejados de lado, del submundo de las tiendas musicales: el vendedor.

El vendedor. Cuando pensamos en un vendedor lo primero que nos imaginamos es un joven enternado, verborreico, saltarín, dispuesto a quitarte sólo cinco minutos de tu valioso tiempo para explicarte acerca de las bondades de... cualquier cosa: libros de autoayuda, cursos de inglés o de lectura veloz, recetarios de Gastón Acurio, calculadoras que hablan, etc., etc., etc... Pero luego de esa primera asociación de ideas podemos pensar en variedades de lo más disímiles y bizarras: la gritona vendedora de papas del mercado, el canchero vendedor de carros o seguros, el clandestino vendedor de celulares robados, el pobre vendedor de caramelos y de nuevo, etc., etc. etc... Y como cierre del ejercicio mental, se nos viene a la cabeza la infinita recatafila de anuncios de la sección Empleos de El Comercio de los domingos, que pueden consignar títulos que van desde el sincero y directo "SE BUSCA VENDEDORES" hasta los más engañosos y rimbombantes: "Asesores de Salud Personal", "Ingeniero en Relaciones Interpersonales", "Colaborador en Negocios Caseros".

En ningún catálogo de vendedores se habla del "vendedor de discos" y creo que es necesario hacerlo. Porque a pesar de que se trata siempre de lo mismo (vender), una persona que vende discos tiene - o debe tener - cualidades diferentes. Y en nuestro medio muchos tienen esas cualidades, pero a sus jefes jamás les ha importado eso. Me refiero a los dueños de empresas grandes como (antes) Discocentro o (ahora) Phantom, que teniendo presupuesto para hacer cosas interesantes en pro de la mejora y la especialización de sus vendedores "estrella", los tienen ahí estancados, y se recuestan sobre los afanes de superación que sólo algunas personas poseen y que buscan aprender más y especializarse, lo cual termina siendo aprovechado por las empresas sin que eso represente una mejora de la calidad de vida de los que, por mero esfuerzo individual, se destacan por encima de los demás. Y eso - el destacar por encima de los demás - tampoco es reconocido ni estimulado.


Pero ¿cuál es esa diferencia de la que tanto hablo? puede preguntar alguien... "Saber de música" - frase de común uso entre quienes viven dentro de una tienda de discos - es un talento particular, que no todo el mundo posee. Inducir a una persona a que "sepa de música" amplía sus horizontes, afina su oído, educa su apreciación artística, uno se convierte en experto. Y ser experto en algo toma tiempo y trabajo. Debería tener un valor en sí mismo. En especial cuando ese talento, ese conocimiento que supera al promedio no ha sido brindado por nadie más que por la misma persona poseedora de esa característica. Las tiendas de discos de la Lima actual están repletas de expertos auto-didactas, gente que ingresó muy joven a trabajar, algunos con conocimientos bastante amplios (porque eran fanáticos de algún género en particular) y que estando dentro de la tienda los ampliaron de manera exponencial - unos más, otros menos - pero que al final de cuentas, nunca fueron ni capacitados ni reconocidos según ese atributo especial, ese atributo que además las empresas solicitan desde sus anuncios para convocar personal nuevo: "se buscan melómanos".


En otras palabras, los empresarios de este negocio buscan ahorrarse el trabajo, el tiempo y el dinero que les costaría dar formación en conocimientos musicales a la gente joven que quieren contratar. Superficialmente parece hasta lógico, les pongo un ejemplo: un periódico busca gente que sepa escribir, jóvenes que hayan pasado por alguna escuela de periodismo ¿cierto? Cierto. El detalle: a quien escribe mejor, le pagan más, le encargan los temas más interesantes. Más aún si además de escribir bien tiene una cultura amplia y maneja recursos expresivos diferentes a los demás, o si domina un tema en especial. Porque se preparó para eso y su nivel profesional exige un trato y una remuneración acorde a la calidad de lo que ofrece como trabajador.

Eso mismo lo podemos aplicar a cualquier profesión u oficio. Los vendedores de discos entran a las tiendas a trabajar y sea cual sea su nivel de conocimientos previo, hacen siempre lo mismo. Y si en el camino unos aprenden más que otros, tampoco importa. Lo único que importa es que lleguen temprano, que no se quejen por salir cada vez más tarde y que no pidan permisos de vez en cuando ni medio-tiempo para poder estudiar y superarse. Es ahí que el vendedor de discos, un experto en el arte de la música, su historia, sus medios de producción, sus principales géneros y exponentes, sus tendencias y un largo etc., se transforma en un obrero, en mano de obra barata, en objeto intercambiable a conveniencia del empleador. No hay capacitación ni estímulos, no hay premiaciones ni posibilidad de obtener mejoras personales (estudios, buenos ingresos). Es más, en algunos casos ni siquiera cuentan con los beneficios sociales que impone la ley!!! (no ocho horas de trabajo, no horas extras, no seguro social, etc.). Es entonces que el vendedor de discos auto-capacitado (con las limitaciones que produce el hecho de auto-capacitarse, sin método, sin guía, sobre la marcha) se convierte en un trabajador de segunda categoría, en un sub-empleado, debido a esa política empresarial según la cual los "nuevos" llegan sabiendo y lo que no saben, lo aprenden como sea, en el camino. Los dueños de las empresas "grandes" de Lima - en realidad sólo hay una en este momento - no saben o no quieren saber del enorme potencial humano que desperdician.

¿Qué pudieron y debieron haber hecho los empresarios con esas promociones de expertos, formadas hace 10 ó 15 años, por las que no se hizo nada cuando todos andaban en sus 20s, tenían naturales ímpetus juveniles y no tenían hijos ni esposas que mantener? y ¿qué podrían y deberían hacer ahora para que las nuevas promociones no tengan el mismo camino, aprendiendo por su cuenta, dependiendo únicamente de lo que traen de sus casas o de sus carreras a medio terminar, y que ven que sus vidas se consumen en horarios exageradamente amplios - "horario de tienda" le dicen - y se convierten en una sub-existencia únicamente animada por la música que tanto adoran y de la que, en la mayoría de los casos, es tan difícil separarse? Se podrían hacer muchísimas cosas y esas cosas podrían venir empaquetadas en un producto muy actual, muy cool, muy fashion, a la medida de cierto gurú del marketing que debe estarse frotando las manos porque por fin le rebajaron los impuestos a los espectáculos y que va a seguir llenándose de plata mientras la gente que depende de él laboralmente, lo maldice - entre dientes - cada vez que él les sonríe. ¿Cómo se llama eso? RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL...

Continuará en la parte 4... No se la pierdan!!!

Hasta la próxima...

... A juzgar por la cantidad que marca mi contador de visitas, debo suponer que hay personas que me leen pero casi no comentan... comenten pues... gracias por leer...

domingo, 9 de diciembre de 2007

MURIÓ KARL HEINZ STOCKHAUSEN

Pionero de la música electrónica y considerado como uno de los personajes más importantes en el desarrollo de la música experimental desde mediados de los 50s, el alemán Karl Heinz Stockhausen deja tras de sí un legado sonoro que ha merecido la admiración de gente como Paul McCartney, Miles Davis, Frank Zappa y Björk, quienes frecuentemente lo han citado como uno de sus referentes al momento de componer melodías complejas, profundamente calculadas, de naturaleza matemática y cerebral. El compositor falleció el 5 de diciembre último a los 79 años, en su casa ubicada en Kuerten-Kettenberg, localidad de la ciudad alemana de Colonia. Será enterrado en el cementerio de Waldfriedhof, previamente la capilla con sus restos estará abierta para recibir el adiós de sus seguidores, familiares y amigos cercanos. En su web oficial - http://www.stockhausen.org/ - se anuncia un concierto especial con su música, a llevarse a cabo en el Sülztalhalle de Kuerten, aunque no está definida la fecha todavía. Para que lo conozcamos un poco más, les paso la breve biografía que aparece en http://www.allmusic.com/:
"Karl Heinz Stockhausen surgió como una de las voces más influyentes y únicas del movimiento musical europeo vanguardista post-Segunda Guerra Mundial y su prominencia continuó a lo largo del resto del siglo 20 e incluso en los inicios del 21. Combinando una clara sensibilidad para las realidades acústicas con las ilimitadas posibilidades del sonido, sus rigurosos y sofisticados métodos de composición expandieron la corriente del serialismo integral con una innovadora teatralidad y un gusto declarado por lo místico. La personalidad musical de Stockhausen sigue siendo una de las más innovadoras del último siglo.
Karl Heinz Stockhausen nació en 1928 cerca de Colonia. Huérfano desde su adolescencia, se sumergió voluntariamente en el universo del arte y mostró temprano talento como escritor y músico. Tomó clases en la nueva escuela de música de Darmstadt con Theodor Adorno antes de mudarse a París, donde estudió con Oliver Messiaen y conoció a gente como Pierre Boulez y Pierre Schaeffer. Estos encuentros, así como sus estudios de fonética y comunicación, tuvieron una influencia crucial en su subsiguiente trabajo en estudios de música electrónica de Colonia. Para mediados de los años 50 ya tenía asegurado un lugar principal en la vanguardia de los movimientos de la música electrónica y del serialismo integral.
Durante la siguiente década forjó relaciones con algunos de sus contemporáneos más prominentes, como Kagel, Ligeti y Cage, liderando las creaciones de la escuela de Darmstadt y siendo mentor de prometedores compositores más jóvenes como Cornelius Cardew y La Monte Young. Su influencia se extendió a la cultura popular, lo cual queda demostrado con su aparición como uno de los personajes de la famosa carátula del álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de The Beatles.
Stockhausen cumplió con gran cantidad de compromisos durante los siguientes años y continuó dictando seminarios de verano a los cuales asistían importantes compositores modernos. Las composiciones más influyentes de Stockhausen varían en cuanto a sus estilos y medios, y comprenden el amplio rango de intereses del compositor, que incluye temas como la tecnología, la religión, la cosmología y el misticismo.
Sus diversas obras instrumentales y vocales - más de 360 - de las décadas de los 50s, 60s y 70s exploran varias formas de extrapolar los métodos seriales y las estructuras matemáticas, tales como las series de Fibonacci hacia el dictado de notas, ritmos, articulaciones y estructuras formales más grandes. La influyente pieza grabada en cinta Gesang der jünglinge (1955) combina los fonemas entrecortados de un texto bíblico con un elaborado esquema de separaciones metódicas. En Hymnen (1966) mezcla diversos himnos nacionales con complejas estructuras de sonidos electrónicos. En Stimmung (1968), un grupo de cantantes entonas varios nombres místicos sobre una armonía compuesta de series de notas superpuestas.
Desde los 70s en adelante, todos los esfuerzos de Stockhausen se centraron en Licht, un ciclo operático configurado sobre la base de diversas mitologías religiosas, en particular extraidas del libro de Urantia, una colección de escritos supuestamente entregado a nuestro planeta por extraterrestres".
Hasta la próxima...