
miércoles, 24 de septiembre de 2008
TINTERILLOS AL ATAQUE

domingo, 21 de septiembre de 2008
LA COLECCIÓN DE EL COMERCIO
Hola a todos... una de las manifestaciones más evidentes del atraso cultural de nuestra prensa es el eterno segundo plano en que se mantienen las informaciones acerca del mundo de la música. No sé cómo será en otros países, no he tenido la oportunidad de viajar al exterior, pero desde que tengo recuerdo, la actividad periodística en el Perú se ha mantenido voluntariamente al margen de la evolución y desarrollo de las escenas musicales alrededor del mundo, incluida la local. COMO ERA DE ESPERARSE...
Ha pasado ya una semana desde que envié mi carta a la Dirección General de Administración del Congreso, solicitando la documentación que sustente los gastos operativos del "señor" parlamentario Miró Ruiz Delgado durante el período comprendido entre los meses enero y agosto del presente año (8 meses, es decir un aproximado de 56 mil soles) y no he recibido absolutamente ninguna respuesta...
martes, 16 de septiembre de 2008
THE GREAT RICK IN THE SKY...
RICHARD WRIGHT (28 julio 1943 - 15 septiembre 2008)
Durante los primeros años de Pink Floyd, los instrumentos preponderantes no fueron los virtuosos acordes de guitarra de Gilmour, ni los tambores metronómicos de Mason, ni los gritos desgarrados de Waters, ni siquiera la voz aniñada y letras delirantes de Barrett ("Crazy Diamond" para los amigos). No. Fue el teclado. O mejor dicho, los teclados.
En la etapa estrictamente psicodélica de la banda, las atmósferas luminosas y los fraseos extensos, las combinaciones de música clásica con jazz, salpicadas de una extravagancia ligeramente insinuada - por ejemplo en Interstellar Overdrive - que provenían de las manos de Richard Wright le dieron personalidad a las composiciones, mayormente grupales, del Pink Floyd ubicado entre los años 1966 y 1969.
Con la llegada de David Gilmour, la salida de Syd y el inicio del liderazgo de Roger Waters, el cuarteto se sumergió en el camino hacia la experimentación y sentó las bases del prog rock, y una vez más, aunque los reflectores se centraron básicamente en sus líderes naturales (Roger y David), el sonido de las blanquinegras de Richard y su arsenal de elementos sintetizadores fue siempre una de las principales características del lenguaje floydiano, desde un saludable perfil bajo.
Richard William Wright pertenece a una estirpe de tecladistas que marcaron una época en el desarrollo del rock, en la cual podemos encontrar también a musicos extremadamente talentosos como Rick Wakeman, Tony Banks, Keith Emerson, Don Preston, Jon Lord, entre otros. Músico autodidacta, Wright inició su carrera en 1965 (a los 21 años de edad) junto a sus compañeros de escuela Roger Waters y Nick Mason, con quienes fundó las bandas Sigma 6 y The Screaming Abdabs, predecesores de lo que ellos, ya junto a Syd Barrett, denominarían The Pink Floyd Sound.
Abreviado simplemente a Pink Floyd, lanzaron su primer álbum, The Piper At The Gates At Dawn, un par de años después. Desde entonces, Pink Floyd se convertiría en una de las bandas más populares e influyentes de la historia, gracias al talento y la vocación aventurera de sus miembros. Como uno de los fundadores, Richard Wright ha estado presente en los momentos más importantes de la discografía de la banda. Su estilo limpio y atmosférico constituye una de las marcas registradas de álbumes emblemáticos como A Saucerful Of Secrets (1968), Atom Heart Mother (1970) o Meddle (1971), en los cuales la voz y los teclados pueden apreciarse en su mejor expresión.
Dedicado mayormente a interpretar y enriquecer las visiones musicales de los principales compositores de la banda, Wright también se dio tiempo para contribuir con piezas clásicas del catálogo floydiano como Remember A Day, It Would Be So Nice, Us And Them y ese himno celestial titulado The Great Gig In The Sky, publicado en The Dark Side Of The Moon (1973), para muchos la obra maestra de Pink Floyd.
Asimismo, son notables las variaciones al piano que hace en la banda sonora de Zabriskie Point (película de Michelangelo Antonioni), sobre la base de otros temas del grupo como Careful With That Axe Eugene y Time. Quizas la única vez que "sacó los pies del plato" la podemos oír en Sysyphus, su suite personal lanzada en Ummagumma (1969) en la cual despliega desde sus habituales oleadas de tranquilidad pianística hasta osados toques de excentricidad al mejor estilo del norteamericano Cecil Taylor.
En 1980, tras de la accidentada gira The Wall, Richard Wright se separó definitivamente de la banda debido a sus discusiones con Roger Waters. Un año después se publicaría The Final Cut, último disco de Pink Floyd de la era Waters, el único en el que Wright no participaría (en aquella ocasión, su lugar fue ocupado por Michael Kamen, músico y director de orquesta largamente asociado a la banda). Luego del retiro de Waters, Wright ha participado de todos los proyectos de Pink Floyd y además se dio tiempo para realizar dos esfuerzos como solista: Wet Dream (1978) y Broken China (1996).
El 2 de julio del 2005, los cuatro miembros de la formacion clásica de Pink Floyd - David Gilmour, Roger Waters, Nick Mason y Richard Wright - se subieron al escenario por primera vez tras 24 años de separación para el megaconcierto Live 8, en uno de los momentos más emotivos para los fanáticos, no sólo del grupo sino del rock en general. En esa reunión, largamente esperada, el cuarteto tocó Speak To Me, Breathe, Money, Wish You Were Here y Comfortably Numb y desde entonces, se rumoreó acerca de los preparativos para una gira mundial de Pink Floyd en completo. Lamentablemente, esa posibilidad ha desaparecido tras el sensible fallecimiento del tecladista, ayer lunes 15 de septiembre, víctima de un extraño tipo de cáncer. El músico, que se encontraba trabajando en un próximo lanzamiento solista, murió en su casa de Inglaterra a los 65 años de edad.
Su compañero David Gilmour declaró lo siguiente al enterarse de la triste noticia: "Según mi punto de vista, los momentos más grandes de la historia de Pink Floyd han sido aquellos en los que él estuvo en su mejor forma. Nadie puede reemplazar a Rick, fue mi socio en lo musical y gran amigo en lo personal. En medio de todos los debates acerca de qué o quién era el responsable del sonido Pink Floyd, el enorme aporte de Rick fue frecuentemente olvidado. Él era silencioso, gentil y reservado pero su emotiva voz y estilo al tocar fueron componentes mágicos, vitales de nuestra época más reconocida. Como Rick, no me es fácil expresar lo que siento con palabras, pero lo quiero y lo extrañaré enormemente. Nunca he tocado con otra persona como él".
Aquí unos cuantos videos del gran Rick, que ahora toca en el cielo...
http://www.youtube.com/watch?v=lBWY3bli92Y (The Great Gig In The Sky, 1994, Pulse)
http://www.youtube.com/watch?v=J2hFZ8KnsSo (Echoes Part I, 1970, Pink Floyd At Pompeii)
viernes, 12 de septiembre de 2008
ADOPTA A UN CONGRESISTA
En aras de apoyar esta iniciativa que busca hacer eco de la denuncia de Rosa María Palacios (http://peru21.pe/impresa/noticia/tenemos-derecho-saberlo/2008-09-06/223853) frente al descarado encubrimiento que el Congreso, dando una muestra más de su famoso "espíritu de cuerpo", pretende hacer de las cuentas que todos los peruanos merecemos y tenemos derecho a conocer, me úno a la campaña ADOPTA A UN CONGRESISTA y desde aquí invito a todos, sean bloggers o no, a participar también de esta exigencia ciudadana...El congresista escogido por este blog es Miró Ruiz Delgado (representante de Huancavelica, perteneciente al Partido Nacionalista Peruano), quien ya adquirió una deuda con la comunidad amante de los animales al hacerse tristemente célebre por haberle quitado la vida a un inocente e inofensivo schnauzer... ¿qué gastos operativos presentará este señor? esperemos que poco a poco vayan saliendo las cuentas para todos aquellos que, ejerciendo nuestros derechos fundamentales como ciudadanos, las estamos solicitando...
Los detalles sobre cómo enviar la petición - vía fax, al número 311-7719, creo que es la mejor manera, aunque por ahí Paki (http://www.elpaki.com/) ha publicado también una dirección de correo electrónico - los pueden revisar en el mencionado blog y el modelo para presentar la carta lo encuentran en el link del programa Prensa Libre (http://www.americatv.com.pe/)...
En lo personal, considero que es una excelente oportunidad para poner en evidencia la disposición de la ciudadanía a no seguir tolerando respuestas inaceptables de parte de los "padres de la patria", respuestas que atentan contra la inteligencia de aquellos a quienes dicen representar... además de demostrar la intención permanente de estos congresistas por no practicar la transparencia y la honestidad en el desempeño de sus cargos... desde luego no es bueno generalizar y seguramente esta campaña también servirá para separar pajas de trigos - por lo menos en este tema - pero tengo la ligera sospecha de que las excepciones a la regla serán muy pocas...
Hasta la próxima...
miércoles, 3 de septiembre de 2008
LAS VISITAS INOPINADAS...

sábado, 30 de agosto de 2008
LOS HERMANOS PINZONES

sábado, 16 de agosto de 2008
WOODSTOCK: SÓLO QUEDA LA MÚSICA
EL OTOÑO DE ERIC ROHMER
por Alfonso González Vigil.
Ahora quisiera recomendar a los lectores de Quiero Hablar una película que pueden ver en cualquier momento del año: Cuento de otoño (Conte d’automne, 1998) del maestro galo Eric Rohmer.
Eric Rohmer pertenece a esa notable estirpe francesa de la Nouvelle Vague. Con más de ochenta años de edad ha logrado cautivarnos con el manejo y precisión tanto en lo narrativo como en lo técnico-expresivo, características que podemos encontrar en buena parte de su filmografía.
Este activo sobreviviente nos ofrece la historia de Magali (Béatrice Romand), una mujer cuya madurez y viudez motiva su aislamiento e incomodidad hacia la vida social, centrando todo su tiempo y energía en su viñedo. Sin sospecharlo, dos de las personas más cercanas de su reducido círculo deciden dar fin a su soledad: Isabelle (Marie Rivière), su mejor amiga, la cual pone un aviso en la sección citas del diario local, llega al extremo de hacerse pasar por Magali con la misión de evaluar los candidatos hasta encontrar uno “adecuado” para su amiga. Asimismo, Rosina (Alexia Portal), pareja del hijo de Magali, se propone presentarle a su ex-amante y profesor de filosofía de nombre Etienne (Didier Sandre). Isabelle utiliza al candidato Gérald (Alan Tibolt) por medio de engaños y como una suerte de termómetro que mida su capacidad de seducción y su atractivo hacia los hombres. Por su lado, Rosina choca con la voluntad de su ex-amante para conquistar a Magali; a pesar del intento no consiguen el interés de la viuda y, por ende, Etienne desiste ante la esquiva oportunidad.
Ambos planes sufrirán contratiempos y desventuras. Sin embargo, cada iniciativa tendrá un singular desenlace. El arte dramatúrgico de Rohmer enseña que no hacen falta subtramas complicadas o giros inesperados en el guión, sino una anécdota simple, frontal y sin efectismos. La dirección de actores fluye con soltura, cada interpretación imprime espontaneidad apoyada en la riqueza de los diálogos que separan e identifican las heterogéneas personalidades de los protagonistas. Igualmente, en el aspecto psicológico hallamos: las diferencias entre las contemporáneas Magali e Isabelle, la primera destaca por su timidez y la segunda muestra extroversión, mientras aquella realiza actividades que le ayuden a olvidar el paso del tiempo, ésta apenas atiende su librería (en cambio Magali atesora su viñedo); pero, eso sí, más allá de la frivolidad de Isabelle, ella rompe la imagen banal al optar por la búsqueda de un pretendiente para Magali. Comprueba que aún puede pensar en otra persona que no sea su hija (pronta a casarse) o ella misma.
Esta genial película de Rohmer trasciende los esquematismos, maniqueísmos o artificios visuales; incluso esboza la posibilidad de la tolerancia entre clases sociales (por demás los prejuicios sociales suenan desfasados en el mundo actual) y entre quienes existe rivalidad sentimental, desconfianza, etc.
Cuento de otoño cierra con maestría la serie de Cuentos de las 4 Estaciones. La culminación de la saga se ha hecho esperar, no obstante valió la pena. Confirmamos que los grandes de la historia del cine (Ford, Hawks, Hitchcock, Kubrick, etc.) suelen regalarnos una obra maestra en su etapa de madurez, y qué mejor que una dedicada al otoño, estación de la cosecha, de cambios, así como de expectación."
Gracias Alfonso... saludos y hasta la próxima...
jueves, 7 de agosto de 2008
SOLZHENYTSIN: LA VOZ DEL CAMBIO RUSO







