
La elaboración de este "ranking" fue muy complicada. Todos merecen el primer lugar, es más, todos tienen el primer lugar. La única razón por la que están uno debajo de otro es porque no hay otra manera de ubicarlos. Todos producen la misma cantidad de náuseas, indignación y desesperanza de apreciar cómo la televisión peruana se ha convertido en la quintaesencia de la chabacanería, la humillación y la grosería como herramientas para conseguir la fama y la admiración masiva del público.
Pero quienes pertenecemos a esa minoría que aun no entiende como esta galería de atorrantes son quienes conforman la élite farandulera capaz de generar millones por concepto de contratos publicitarios y a través de eso, convertirse en los modelos de comportamiento a seguir (lo cual nos asegura un futuro de absoluta oscuridad para nuestros niños y adolescentes en educación y cultura, por más que tengamos de ministra a Susana Baca y los políticos hablen de que la gran transformación también se aplicará en estos golpeados campos sociales) tenemos un consuelo de tontos: al parecer esta clase de basuras televisivas también tienen éxito en otros países. Aun así, me parece que mientras en esos otros países hay cierto equilibrio entre lo vulgar y lo artísticamente valioso, aquí lo vulgar se ha impuesto y el espacio dedicado a lo artísticamente valioso es casi invisible.
Estos son, para mí, los cinco peores programas de la televisión actual, los que reflejan la inconmensurable pobreza espiritual de los dueños de medios, productores, conductores, publicistas, periodistas de espectáculos que les dan cabida, empresas que engrosan sus presupuestos con los obscenos contratos de avisaje que les brindan y por supuesto, de un enorme sector de la población que valida, con su fiel audiencia, sus malas prácticas sociales y mediocres demostraciones de anti-talento. Se aceptarán opiniones y aportes...
1.- LA PERRICHOLI (miniserie, Canal 4): Si un estudiante japonés del siglo 21 quiere tener una idea de cómo se comportaba la sociedad de su país en la época de los guerreros samurai le bastará con revisar alguna de las inmortales películas de Akira Kurosawa. Si un joven mexicano pretende entender cómo era el México de las revoluciones, pues tiene una colección de largometrajes (de cine y televisión, pueden ser del período de oro o alguna novela más moderna) dedicados a registrar en imágenes, sobre la base de estudios y adaptaciones históricas, los principales momentos de sus leyendas, personajes, costumbres, etc., sin necesidad de ser explícitos en temas escatológicos o sexuales. Y así podríamos hablar de cualquier país que se nos ocurra.
En La Perricholi (personaje menor de nuestra rica historia colonial que además ya había sido llevado a la pantalla chica hace más de una década) nada es más importante que el instante en que la protagonista se desnuda delante de la cámara, los textos subidos de tono y todo lo que tenga esa dirección que juega con la vulgaridad y las pulsiones más primitivas del ser humano. El día que a Michelle Alexander, Alberto Adrianzén o a cualquiera de esos, se le ocurra hacer una miniserie acerca del Imperio de los Incas seguramente pondrán con planos detalles el momento preciso en que Manco Cápac engendra a sus hijos, Mama Ocllo será interpretada por Melania Urbina y saldrá calata en horario de protección al menor. Y será un éxito rotundo en el rating
2.- EL ÚLTIMO PASAJERO (programa de concurso, Canal 2): Si yo tuviera una hija de 15 años, lo último que quisiera sería ver cómo le patean la cara y le pasan las manos por todo el cuerpo diez chicos de su edad, con las hormonas revueltas, mientras un viejonazo estúpido - el conductor Adolfo Aguilar - se ríe a carcajadas a la vez que los incita a entrar como sea a un pequeño automóvil, todo para ganarse un viajecito de promoción a un pequeño destino turístico ecuatoriano. Igualmente, me encarcelarían por asesinar a ese conductor que permite que a mi hija, en plena edad de la vanidad y el crecimiento, un desconocido le cercene mechones de pelo y le deje enormes agujeros en su femenina melena sin importar que esté llorando de rabia, porque alguien les hizo creer que es necesario aceptar que les hagan cualquier cosa para ganar un premio.
Lo más triste de este programa es que, tanto conductor como productores, gozan de total impunidad pues se amparan en el consentimiento de los padres, que aceptan esta clase de maltratos y humillaciones, que permiten el máximo atropello a las dignidades de sus hijos porque todo eso hará realidad el sueño del viaje que ellos, naturalmente, no pueden costear. La presión social y económica en su máxima expresión y para cerrar el círculo, el público premia este monumento a la humillación con sus preferencias y sintonías multitudinarias. Como para caerse desmayado.
3.- LA CASA DE MAGALY - MAGALY TV (Noticias de Espectáculos, Canal 9): Los niveles de vulgaridad que exhibe este programa ya no tienen límite. Si alguna vez ustedes pensaron que ya no se podía caer más bajo, con solo ver los comerciales de este "reality" esa idea queda desbaratada. Cantantes fracasados, mujerzuelas también fracasadas, ex íconos de la música criolla en el último tramo de su decadencia personal y cómicos de callejón coinciden en un espacio en el que se puede esperar cualquier cosa, desde lisuras aparentemente coloquiales e inofensivas hasta las más grotescas actitudes, todo en cadena nacional. La titiritera de este chocante circo del más gusto es, desde luego, Magaly Medina, la mujer más nociva para la sociedad peruana después de Laura Bozzo.
Increíblemente, los diálogos y las escenas excrementicias que produce este programa son motivo de conversación en Facebooks, a la hora del refrigerio en miles de oficinas de todo el país y por supuesto, noticia infaltable en los segmentos de espectáculos de los noticieros matutinos y los periódicos, desde los más "serios" hasta los abiertamente amarillos. Y pensar que hay personas que se sienten orgullosas de referirse a Magaly como una de sus "amigas".
4.- CANTA SI PUEDES (programa de concurso, Canal 4): El último hito de la televisión peruana, conducido por Raúl Romero, a quien ya todos creíamos expectorado de las pantallas tras la cancelación de Habacilar, consiste en la sublimación de la tortura como forma válida para alcanzar una meta. Si a los niños de El Último Pasajero se les puede eximir de cierta responsabilidad debido a su natural propensión a hacer las cosas sin pensar (aunque para evitar eso los padres deberían intervenir pero como ya hemos dicho, no solo no lo impiden sino que además lo aprueban con felicidad) a estas personas ya no se me ocurre como calificarlas. ¿Es masoquismo o idiotez? Porque hablar de masoquismo ya le imprimiría ciertas complicaciones intelectuales o patologías psiquiátricas. En este caso, habida cuenta de quienes concursan, me parece más indicado hablar de una simple y pedestre idiotez.
Dejar que a uno lo torturen mientras intenta cantar y vender eso como sinónimo de arrojo o valentía es una de las asociaciones de ideas más tendenciosas que me ha tocado ver. Y si le añadimos el elemento del premio que todos los concursantes torturados persiguen estamos hablando de una despersonalización absoluta que, visto benévolamente, puede aplicar como un retroceso intelectual que nos convierte, poco a poco, en salvajes capaces de utilizar la tecnología de la información y los medios de producción audiovisual para hacer sufrir al prójimo a mansalva. Eso sin mencionar a las mentes macabras que son los grandes ideólogos, los prodigiosos creativos detrás de cada reto y el morbo, también macabro, del enardecido público que goza con el dolor ajeno. El Circo Romano ha vuelto y ahora se puede ver en youtube.
5.- EL GRAN SHOW (programa de concurso, Canal 4): Cada sábado por la noche, miles de peruanos y peruanas se desvelan para ver a personajes cada vez más desconocidos hacer el ridículo (todos lo hacen, desde el que gana hasta el primer eliminado definitivamente bailan mal) con el pretexto de una causa altruista a la que van a apoyar si consiguen el triunfo. Al principio, este formato importado - como los otros - parecía estar medianamente bien enfocado pues llamaba la atención ver a ciertos personajes hacer esfuerzos por aprender a bailar pues provenían de actividades diferentes.
Y aunque esto no signifique necesariamente que sus primeras temporadas tuvieron algo "bueno", es un hecho que en la actualidad ya no solo no se trata de bailar bien sino que además hay un particular énfasis por hacer todo al revés y aun así, que sus presentaciones sean consideradas "apoteósicas", "espectaculares" o "increíbles" por un co animador experto en regalar, a grito pelado, esta clase de adjetivos a tales demostraciones paquidérmicas de mediocridad que cuentan, desde luego, con el apoyo de un público que, desde hace mucho tiempo ya, ha dejado de ser exigente con respecto a lo que le ofrecen para entretenerlo.
Esto ha llegado a tal gravedad que ya no basta decir que la solución está en utilizar el control remoto, como suelen recomendar los mercachifles del comentario televisivo que tratan de aparentar tolerancia y "apertura", cuando en realidad lo que hacen es soliviantar las malcriadeces de sus compañeros de promoción. ¿Ustedes qué opinan?

5 comentarios:
Hola Jorge.
Lamentablemente la TV. Peruana cada día esta peor y la radio le sigue los pasos... Hace falta que la educación mejore para que las personas busquen opciones interesantes y no diversión barata, gracias por escribir.
"Y pensar que hay personas que se sienten orgullosas de referirse a Magaly como una de sus "amigas"".
Por suerte la amistad, así como el servicio público o una simple sonrisa de amabilidad, son cosas que se pueden brindar libremente sin que NADIE pueda atribuirse el derecho de juzgar a quien las brinda...no sintamos ni orgullo ni verguenza de ser amables, sociables, amistosos..verguenza que sienta la persona que cometió el delito y ojalá cuente algún día con un amigo de verdad (eso sólo lo puede calificar el que recibe la amistad) que la aconseje para que por su propia cuenta salga de ese mal camino, sin temor al triste lugar común de "dime con quién andas y te diré quién eres"
Hola Jorge ¿qué tipo de comentario es el anterior? un amigo de Magaly seguro. Saludos y felicitaciones hermano, tienes toda la rason en tu post.
Saludos al autor del post...muy interesante tu punto de vista..a ver si te sacas un top pero con los buenos programas que se emiten o han sido emitidos en la TV peruana, yo creo que hay pocos, pero seria bueno tratar de resaltar lo bueno para tratar de sacar en el futuro mejores producciones que la bazofia a la que te refieres en tu post...o mejor aun si es que tienes algunas ideas para programas que se puedan emitir en esta alicadida TV peruana
Que podemos esperar de la miniserie llamada la perricholi, lo que accidentalmente pude ver es la pobredumbre de los dialogos, los actores ni se la creen. En lugar de aprovechar el lenguaje riquisimo de la epoca, se la pasan fingiendo un acento mas cutre.
Es una verguenza ojalá esta miniserie no la vean en España...
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