domingo, 9 de marzo de 2008

(I DON'T BELONG HERE...)

CATARSIS: Según la RAE: "Purificación, liberación o transformación interior suscitados por una experiencia vital profunda. Eliminación de recuerdos que perturban la conciencia o el equilibrio nervioso". Según Wikipedia: "La katharsis como purgación o purificación, consiste en la liberación del peso de una realidad que se nos está volviendo pesada. Tales realidades pesadas pueden pertenecer a distintos órdenes: fisiológico, emocional, etc.".

Todos necesitamos de cuando en vez una de esas. Todos hemos atravesado alguna vez por una de esas y aun así, continuamos necesitándolas. Porque las "experiencias vitales profundas" y "las realidades que se nos vuelven pesadas" ocurren todos los días, no importa qué clase de sensibilidad posea una persona. El problema es cuando no todos contamos con los vehículos necesarios para canalizar esa catarsis sin salir golpeados, ya sea porque no encuentras la atención deseada - osea, esa que no exige compensaciones o que no realiza críticas o que no está demasiado ocupada en sus propias catarsis, sean del tipo que sean - o porque la única persona con la que cuentas es a la vez el motivo por el cual necesitas de una catarsis. Cuando ese es el caso, uno debe aguantar la catarsis personal para evitar hacer daño al interlocutor y asumir que, por ahora, no hay espacio para liberarse, para purificarse, para dejar salir todo aquello a lo que uno, como cualquier ser humano mortal, cree que tiene derecho a sentir, a desear, a soñar, a pensar...

EL TÍTULO: La frase que titula este nuevo post pertenece al tema Creep de Radiohead, uno de mis himnos personales más secretos, una combinación patética y por momentos alucinada del Yo no nací para amar de Juan Gabriel y la Bohemian rhapsody de Queen... Prometo - y espero cumplir esa promesa - no volver a utilizar este blog para asuntos personales, sobre los cuales de todas formas no pienso ahondar en absoluto, porque si no sería como romper también ese compromiso tácito que tengo con mi momento actual, el cual me excluye por completo de la posibilidad de realizar una catarsis total y absolutamente personal, que me espera quizás en algún consultorio psicológico frío e impersonal del cual saldré tal cual como entré: solo y encima, sin plata por lo que me va a costar pagarle a alguien para que me escuche... en fin...

EL MOTIVO: Pero más allá de mis necesidades catárticas actuales - y permanentes durante los últimos diez o quince años - el verdadero motivo de esta entrada es solicitar desde aquí el incondicional apoyo moral de todos aquellos conocidos y desconocidos de siempre que leen esta bitácora para la recuperación de una persona muy querida para mí... no hace falta entrar en detalles ni hacer historias desautorizadas sobre la situación... es simple y llanamente convocar la buena onda de quienes, en medio de todo, aun se indignan frente a la injusticia, frente a la sinrazón, frente a lo insólito para generar una corriente de buena vibración que saque de su marasmo anímico y emocional a un ser humano particularmente bueno y especial, a una persona que con todas sus virtudes y defectos no ha hecho más que cosas buenas por los demás y que no merece los momentos difíciles por los que está atravesando, víctima de la equivocación y del engaño, de esa combinación, también patética y por momentos aluicinada, de la ilusión personal y la mala intención de quien descubre que a través de esa ilusión puede sacar inmensos provechos, con la mayor desvergüenza y frialdad...

Yo confío en que poco a poco, los problemas que aquejan la vida de mi querida Princesa desaparecerán y que esa luminosa sonrisa que hoy está ausente regresará a su bello rostro para bien suyo y de quienes la estiman y la quieren y la aman de veras, pero por momentos siento que no hago nada por ella yo solo y que lo poco que soy capaz de hacer es siempre insuficiente. Por eso acudo a la buena onda de los demás... a veces basta con una oración o con un buen deseo a la distancia, sin necesidad de llamadas telefónicas invasivas o de preguntas impertinentes o de petición de detalles, para brindar una ayuda efectiva... sé que suena un poco peregrino lo que digo pero al final de cuentas, vivimos en una época de tanta desconexión con lo bueno y lo valioso que es más fácil mirar al techo y pensar que en la vida todos los problemas se solucionan haciendo un click y contándoles tus cosas a todo el mundo...

Espero haberme hecho entender lo suficiente para contar con su discreción y repito: nunca más escribiré sobre estos asuntos personales en este blog, que nació con la intención de hablar de cosas que nos interesen a todos: la buena música, las noticias interesantes, las cosas de las que nadie dice nada nunca, etc... hasta la próxima y gracias por leer...

3 comentarios:

Ricardo dijo...

Estimado Tineo, ya te hice saber mi deseo de superación y bienestar para con tu persona. Además, de mi deseo porque mejore tu ser querido.
Como te dije no hace mucho, yo no sería tan duro contigo, si te nació desahogarte por escrito en tu blog: no problem. Ahora hay que seguir en la brega, es decir, crear, apostar por ir adelante,cosa que harás tarde o temprano.
Ojalá pronto renueves los posts del blog.
Saludos de Ricardo Alfonso.

Jorge Luis dijo...

Gracias Ricardo por la buena onda... estaremos pronto de vuelta... saludos...

rictineo dijo...

coincido plenamente con el tocayo, además, al igual que él, ya me expresé en este blog en una primera oportunidad sobre estas preocupaciones, que son las mías, las nuestras. Y aunque el cóctel aislamiento - deseos de catarsis suelen provocar peligrosas explosiones (o peor, implosiones), cada uno tiene su "cura" así, sin curación, sin cura real, la misma descrita por el pastrulo Frankie Ruiz en los 80....
un abrazo y todas las buenas ondas que sean posibles
Ricardo