sábado, 31 de diciembre de 2011

BIENVENIDO 2012


Los seres humanos abrimos y cerramos ciclos. Nos brinda seguridad y nos permite ver el futuro como algo manejable, frente a la inexorabilidad natural de la vida y la muerte, quizás el único ciclo real que cumplimos cada uno. Las celebraciones por la llegada de un nuevo año están cargadas de subjetividad, una subjetividad influenciada por las cercanas festividades navideñas que nos reconectan con nuestro lado espiritual, más allá del descontrol del consumismo, la inevitabilidad de las presiones que impone la sociedad moderna y los asuntos específicos que nos animan o desaniman, que nos alegran o deprimen, que nos tranquilizan o preocupan.

Por eso es válido que cada persona evalúe y concluya, para sí mismo o para los demás, si este año fue bueno o malo, mejor o peor que el anterior. Es una tradición. Y como tal no necesita explicarse, simplemente se ejecuta lo tradicional y ya está. Puede ser saltando frenéticamente al ritmo de una murga de Los Auténticos Decadentes en medio de una "hora loca", después de largos tragos de alcohol o puede ser reflexionando a solas en la oscuridad de una habitación, cada una de las formas de celebración que se adopten esta noche responde a esa tradición de generar ciclos que permite la renovación de proyectos, la postulación de objetivos personales, profesionales, etc. o la simple reivindicación de que las cosas, al siguiente amanecer, van a seguir exactamente igual que la noche anterior.

Si a un amigo mío le fue bien en este año mientras que yo me quedé sin trabajo ¿es suficiente razón para justificar que yo considere el 2011 un año malo? No lo creo. Si la noche del 31 de diciembre, ese mismo amigo puede despedirse de su madre con un beso, un abrazo y una broma mientras yo aun no salgo del estupor de haber perdido a la mía ¿es suficiente razón para justificar que yo considere el 2011 un año malo? Tampoco me parece. Es verdad que el 2011 no se portó muy bien conmigo pero en fin, sería demasiado egocéntrico catalogar de negativo un año en el que solo a mí me fue "mal". No me fue mal. Tengo salud, personas valiosas que me acompañan en las buenas y en las malas, y aun siento entre pecho y espalda la certeza de que el 2012 las cosas serán mejores. Para todos. Incluyéndome a mí. Lo mismo sentí en diciembre del 2010 y a pesar de todo, hoy me asalta la misma sensación. Por eso, a mí manera, despido el 2011 y le doy la bienvenida, ilusionado, al 2012.

Los seres humanos dividimos los momentos en horas, las horas en días, los días en semanas, las semanas en meses y los meses en años. El ciclo anual de fin y comienzo es como una recarga espiritual y física, una suerte de contrato que firmamos con el destino en el que nos ponemos metas, sueños y expectativas, todas positivas. Y por encima de las cosas buenas y malas que nos ocurran en estos nuevos doce meses, el próximo diciembre seguiremos anhelando que el 2013 sea mejor de lo que haya sido el 2012. Y así sucesivamente hasta que el mundo se acabe. O nos acabemos nosotros. O lo que ocurra primero.

¡¡¡Feliz Año Nuevo 2012 para todos!!!


Así recibió el año 2010 la ciudad de New York... la de este año la pasan hoy desde las 11pm en CNN... es realmente inspirador el colorido y la alegría del momento

lunes, 26 de diciembre de 2011

"EMBRUTECER AL PÚBLICO NO ES DELITO"


La cita que da título a este post es de Marco Aurelio Denegri, el intelectual peruano más agudo, directo e independiente que tenemos. Hoy, sus declaraciones son tomadas como extravagantes, ácidas, intolerantes - para algunos hasta intolerables - y nacidas de un oscuro sentimiento de animadversión producido por su carácter antisocial. Sin embargo, el programa La Función de la Palabra que él conduce en Canal 7 es uno de los más vistos de la programación estatal y se mantiene al aire desde hace años, como única tribuna para el pensamiento crítico, la reflexión, la difusión cultural y el sano, siempre sano, conocimiento.

Denegri resume con esta excelente frase, que he hecho mía desde hace tiempo, la principal razón que se esconde detrás de esa falacia conocida como libertad de expresión, según la cual un conductor risueño y payasiento, criollón, lanza sapos vivos húmedos sobre el torso de un (o una) "concursante" que desesperado por el premio trata de cantar a pesar de que el pánico podría, en el peor de los casos, provocarle un infarto en vivo y en directo, en cadena nacional. Asimismo, esa tan mentada libertad de expresión respalda que otro presentador de televisión, famoso y actual imagen de la publicidad navideña de Telefónica, le corte los cabellos a niñas y adolescentes que, llorosas y con permiso de sus padres, aceptan esa humillación pública por ganarse un viaje de promoción. Esa libertad de expresión que, apenas asoma una ligera intención de frenar sus excesos, es defendida con uñas y dientes hasta por periodistas considerados inteligentes por el gran público consumidor de televisión nacional, también es esgrimida como escudo para que una señora difunda anti-valores y promueva la vulgaridad de las peores naturalezas todas las noches en su sintonizado programa de espectáculos y después se dé el lujo de pontificar acerca de lo que es y no es buen periodismo.

Cuando se trata de desmenuzar el por qué la masa espectadora aprueba y exige que se le dé cada vez más y más basura por televisión, y aceptan voluntariamente cualquier cosa que venga envuelta en brillantes empaques de fama, mucho grito y canciones o personajes de moda se enredan en explicaciones sociológicas que terminan con la acomodaticia postura de "no saber qué fue primero, si el huevo o la gallina". Pero eso no es tan cierto. El origen está claro: los medios de comunicación convertidos en plataformas desde las cuales el poder económico y político pretende amortiguar y acallar las posibles reacciones de las mentes libres, plantea una estrategia permanente de embrutecimiento masivo que hoy se encuentra en su pico más alto de productividad, como quizás podría conceptualizarlo un experto en publicidad o algún ingeniero industrial.

Si bien es cierto aun hay voces disidentes, la verdad es que el embrutecimiento es prácticamente total y a pesar de constituir un atropello violento contra la voluntad de pensamiento y la verdadera libertad de expresión, esa que debería manifestarse en contra de cualquier estímulo que resulte ofensivo y que además de eso, ayude a enriquecerse y hacerse famosas a las personas que perpetran tales atropellos, al no existir ninguna tipificación del delito de embrutecimiento, los medios de comunicación continúan su intenso trabajo, que ya no es de posicionamiento del material embrutecedor, sino de mantenimiento de los resultados, no vaya a ser que un día la gente despierte y se acabe el negocio.

¿Cuándo comenzaron los medios a embrutecer al público? hace varias décadas ya y creo que esa historia bien podría justificar un post aparte. Pero el punto es que ahora la situación es más grave que nunca antes porque el otro lado de la ecuación, es decir el público, es un militante consumidor de este material y como también menciona Denegri en sus esclarecedores análisis, está tan preso de su adicción a la basura televisiva que si algo amenaza su existencia se sacude, se agita, protesta y se inflama de modos tan inesperados y sorprendentes que merecerían mejores causas, las cuales no los motivan en absoluto.

A todo eso creo que es necesario añadir un elemento más: hoy en día los conceptos se han trastocado tanto que muchas personas asocian estas manifestaciones de plena y estudiada vulgaridad (léase los programas como Magaly TV, Al fondo hay sitio o los programas concurso que hoy proliferan tanto en diferentes canales) como íconos del desarrollo, que merecen pertenecer o por lo menos codearse con los niveles socio-económicos más altos de Lima o modelos aceptables a seguir para la vida de sus hijos. ¿Alguien podría imaginarse que en los 80s apareciese Augusto Ferrando y su esposa o alguna amante ocasional en las páginas del suplemento social de Caretas o al conjunto musical de Risas y Salsa, Los Huachafos, en primera plana de la sección espectáculos de la edición dominical de El Comercio? Las que antes podían pasar, como mínimo, como expresiones de cultura popular reservadas para ciertos públicos (sin caer en rollos discriminatorios por supuesto), hoy generan la equivocada ilusión de ser deseables como símbolos de progreso, de fama, de respetabilidad.

Estamos ad-portas de un nuevo año y aunque en todos nosotros surge la tendencia a desearnos mutuamente cosas positivas y renovamos la esperanza de que el cambio cíclico que nos imponemos cada doce meses sea señal de tiempos mejores, nada parece indicar que en este tema las cosas vayan a cambiar. Y no solo eso. Sino que probablemente la espiral de basuralización de los medios de información siga su paseo indetenible hacia fondos más bajos mientras la difusión de aquellas manifestaciones humanas que sí valen la pena vayan quedando más relegadas, con menores espacios en los medios convencionales. Porque cada vez hay menos reflexión inteligente y más entretenimiento vacío. Como si fueran antónimos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

¿y EL ESPÍRITU NAVIDEÑO?


Hace treinta años, cuando yo tenía solo ocho, estas semanas previas a la Navidad eran mágicas. Pero no en el sentido que publicita tendenciosamente Saga Falabella, según el cual la varita hacedora de prodigios tiene forma rectangular, color verde y divide los milagros en cuotas. Me refiero a la magia que consistía en sentirse contento de la nada, simple y llanamente porque en las calles se respiraba la indescriptible atmósfera imbuida de espíritu navideño: en las horas de luz natural, canciones alegres a volúmenes moderados, gente apurada por las calles cargando una o dos bolsas con lo necesario para la cena de Nochebuena y misteriosos regalitos - pequeños paquetes coloridos - que uno terminaba asociando siempre al oro, el incienso y la mirra que tres reyes orientales llevaron austeramente (según reza la tradición), para agasajar al niño Dios. Y por las noches no importaba por donde uno caminara, siempre había luces en las ventanas. Hoy, salvo la famosa calle Loma Umbrosa en Surco y uno que otro edificio, tienda o agencia bancaria, las calles lucen sombrías con hirsutas guirlandas que cuelgan de rato en rato.

Ese espíritu navideño ha desaparecido por completo. La parafernalia comercial y la histeria colectiva que quizás en ese entonces asomaban tímidamente, hoy se han convertido en el centro mismo del significado de la Navidad. Salvo el hecho de que uno siempre procura estar junto a las personas que más quiere y estima (amigos y familiares cercanos) y que esta decisión le permita a uno tener ese cable a tierra necesario para no caer derrotado por la locura masiva que parece dominar el exterior, resulta inevitable no darse cuenta de la absoluta superficialidad con la que se vive la Navidad en esta ciudad, que supuestamente goza de modernidad y desarrollo económico. La despersonalización de la convención social de intercambiar regalos (que ahora se miden según el precio y que en algunos casos ya incluso han perdido su carácter sorpresivo y se hacen a pedido), el salvajismo del tráfico y la oferta totalmente desmesurada de cosas que hay que comprar para hacer real la Navidad ("a más plata, mejor Navidad" debería ser el slogan genérico de todos los grandes almacenes, tiendas y mercados entre noviembre y diciembre) convierten nuestra ciudad en un verdadero infierno los días previos a la celebración del cumpleaños de Jesucristo.

Todos crecemos y aprendemos ciertas cosas que nos hacen ver el todo de manera más objetiva pero sin necesidad de ser un fundamentalista religioso o ir contra lo que las investigaciones nos han aclarado acerca de diversos temas (la pertinencia de celebrar Navidad en diciembre, el origen de las costumbres navideñas, etc.), debo decir que prefiero mil veces el espíritu navideño de mi infancia al caos que la modernidad y el consumismo imponen en la actualidad.

Toda esta desquiciada correteadera y desesperación que parece definir el actual espíritu navideño puede llegar a enloquecer hasta al más animado y nostálgico duendecillo que asoma en nuestras ventanas desde los primeros días del último mes del año. Desde los atiborrados y odoríferos callejones del Mercado Central, con las carretas jaladas por esclavos modernos que realizan temerarias maniobras con cargas que desafían todas las normas de seguridad en medio de carros, madres con cochecitos y miles de personas alrededor hasta los aparentemente asépticos pero igual de peligrosos pasillos del Jockey Plaza, todas las zonas comerciales de Lima se transforman en monumentos al Dios Dinero y potenciales bombas de tiempo, candidatas a coronarse como la mayor desgracia urbana desde el incendio de hace diez años en el que más de 300 personas perecieron en medio de la reventazón ocasionada por los fuegos artificiales que hoy, también se venden como pan caliente en ciertos sectores de la ciudad.

Más allá de que a algunas personas les vaya económicamente mejor que a otras - cosas que pueden cambiar intempestivamente para cualquiera en cualquier momento - e independientemente de que las creencias religiosas que sostienen la Navidad se mantengan intactas en lo más profundo de nuestros corazones, es un hecho incuestionable que el aturdimiento y la vacuidad son constantes que antaño, por ser niños, no sentíamos. Pero no solo no sentíamos sino que no eran tan evidentes. No creo que un niño de ocho años de hoy, que ya no escribe listas de regalos para un imaginario Papá Noel sino que acompaña al padre a la vitrina de Lego Store y le dice exactamente qué caja quiere y cuánto cuesta, sea capaz de entender de qué se trata realmente esta fiesta, cuando desde tan temprano ya tiene embotados los sentidos y la sensibilidad con esta sobre estimulación que atenta, silenciosamente, contra el desarrollo humano, esa abstracción que hoy los padres exitosos tapan y disimulan con montañas de comida, montañas de juguetes y montañas de aparatos ultra tecnológicos y ultra desechables.

La Navidad es otra cosa. La Navidad es sentarse a la mesa con tu familia y/o tus amigos (que en algunos casos son lo mismo) y compartir lo mucho o poco que se tenga. La Navidad es sorprenderse con el detalle pequeño, con el regalo simbólico e inesperado, con el recuerdo grato de quien ya no está físicamente a tu lado pero te acompaña todavía. Ese es el espíritu navideño que hoy no se ve, que va penando - como buen espíritu que es - entre esos recuerdos que luchan por no perderse aplastado por las multitudes desesperadas por comprar hasta más no poder caminar, claxones endemoniados, ofertas multicolores y presiones sociales de toda clase. Feliz Navidad para todos los que aun pueden reconocerlo entre el escándalo publicitario y el tráfico cosmopolita.



domingo, 11 de diciembre de 2011

¿Y AHORA QUÉ?


La noticia de la semana será, sin duda alguna, la renuncia irrevocable del Premier Salomón Lerner Ghitis antes de que el nuevo gobierno cumpla el medio año. Todos los programas nocturnos de hoy domingo ya están editando, con textos entre lo huachafo y lo barroco, sus reportajes. Beto Ortiz hablará de eso toda la semana con todos sus invitados. Y mientras periódicos como El Comercio o Correo dirigirán sus más calculados dardos a la crisis y le encontrarán mil y una razones oscuras, otros como La Primera o La República dirán que no pasa nada, que es normal el reajuste. La prensa tiene una nueva perita en dulce para hacer sus habituales prácticas de supuesta agudeza, complascencias disimuladas y cómo no, abiertas diatribas contra lo que llamarán la más clara demostración de debilidad del actual régimen.

Pero más allá de las posturas acomodaticias de la prensa común y corriente, los recurrentes análisis escuálidos de los periodistas de siempre y los calores de quienes piensan que ya se viene el militarismo, cabe preguntarse qué es lo que sigue en esta sinfonía inconclusa de notas desordenadas y progresiones impredecibles. Me suena a que se trata de que la "derecha" - encabezada por el poder económico que se despacha rollos supuestamente unitarios "desde la comodidad de nuestros hogares" - Roque Benavides dixit - en un inocuo programa titulado Rumbo Minero de Canal N conducido por dos personajes tan desconocidos como desconectados de la siempre golpeada y escindida realidad nacional, ha conseguido un rentable triunfo para sus objetivos finales. Porque a mí no se me quita de la cabeza eso de que el supuesto autoritarismo representado por el nuevo Premier y ex Ministro del Interior, Oscar Valdés Dancourt no causa necesariamente desagrado entre los impulsores de la minería a cualquier costo.

La dicotomía que normalmente se plantea entre democracia y gobierno militar está también en crisis. Porque ahora resulta que los adalides de las libertades de empresa, es decir Yanacocha y sus gestores de desarrollo para unos cuantos, aplauden los estados de emergencia y la represión a todos esos revoltosos cajamarquinos, lo cual les abre esperanzas renovadas de que el Proyecto Conga reciba otra vez luz verde y a pesar de todas las atingencias ambientales, vaya sí o sí. La presencia de un Primer Ministro identificado como marcial, de decisiones verticales, hace que los diálogos futuros, que supuestamente venían conversándose durante la gestión de Lerner, queden otra vez paralizados y que a la protesta - tanto la organizada como la infiltrada por aquellos agentes desestabilizadores ya ubicados - se aplique mano dura, seguida por la total permisividad a los proyectos mineros, plantando nuevamente el pesado zapato de la arbitrariedad disfrazada de progreso. Un progreso que, naturalmente, nunca llega como nunca ha llegado en los 20 años de operaciones de Newmont-Yanacocha.

En medio de esto, proliferarán todas las teorías de juegos de poder que tanto les gusta desmenuzar a analistas tipo Ricardo Vásquez Kunze o Víctor Andrés Ponce que se debaten entre lo monárquico y lo cortesano, como si nuestra "real politik" (payasienta y corrupta) valiera la pena verse a través de esos cristales históricamente valiosos pero absolutamente inservibles en nuestras coyunturas más relacionadas a la no inclusión, a la depravación de nuestros recursos naturales, a la legalidad de la injusticia y las enormes diferencias entre quienes no tienen nada y quienes se reparten todo a manos llenas.

Definitivamente, la renuncia de Lerner es un tremendo golpe a la estabilidad del aun joven gobierno de Ollanta Humala (estabilidad que, nos guste o no, se refleja en las encuestas que publican los medios convencionales y los comentarios no siempre inteligentes de los líderes de opinión, que se replican en redes sociales, oficinas y pasillos de todo Lima). Pero también la preponderancia de un personaje oscuro como Luis Favre o Felipe Belisario Wermus(dit), tipo con doble identidad, doble discurso y al parecer doble moral también, que da consejos de claro tinte pro-empresarios-mineros, sin ser siquiera ciudadano peruano. Y de eso nadie en la prensa convencional dice nada en voz alta.

El entusiasmo inicial que generó Humala entre diversos actores de la sociedad civil no beneficiada con los pingües ingresos de la actividad extractiva (no solo entre los "radicales de provincia" o los "caviares" como suelen decir a voz en cuello los seguidores del sectario pensamiento Rospigliosi) se está apagando, efectivamente - tal y como está sucediendo con Susana Villarán - pero no debería perderse de vista que esto se trata de un permanente juego de presiones económicas trazado para que quienes siempre se la llevan, se la sigan llevando siempre. No está demás repetir que la oposición inteligente a Conga no propone la desaparición de la minería, sino que la empresa minera invierta un poco más en derivar sus desechos y relaves a una zona alejada, sin afectar lagunas, bofedales y fuentes naturales de agua, en permanente peligro de extinción en Cajamarca y hoy más que nunca. Esa inversión, por millonaria que sea, no les va a impedir a los sectores directamente beneficiados por la minería el seguir cobrando sus excelentes comisiones. El otro lado del problema, es decir, el estado de abandono en el que se encuentra Cajamarca, es harina de otro costal.

sábado, 3 de diciembre de 2011

JACO HUBIERA CUMPLIDO 60


El 1 de diciembre John Francis Anthony Pastorius III, m{as conocido como Jaco, hubiera cumplido sesenta años. La foto que ilustra este breve homenaje es de 1986, un año antes de su muerte producida en una gresca nocturna. Jaco, el más grande bajista de todos los tiempos, había sido diagnosticado como bipolar en 1982 pero sus mágicos dedos no dejaron nunca de trabajar. Desde la separación de la formación clásica de Weather Report (banda en la que coincidió con nuestro compatriota Alex Acuña, el músico compartió escenarios con varios artistas y dedicó mucho de su talento a su carrera solista. Además, recorrió el mundo como miembro de la banda de la canadiense Joni Mitchell, a quien ayudó a formar el sonido que la caracterizó en esos tiempos. ¿Qué estaría haciendo si hubiera sobrevivido a aquel ataque? ¿qué extraordinarios avances habría ideado para las cuatro cuerdas? ¿hubiera podido continuar a pesar de sus adicciones y problemas mentales? Jamás lo sabremos, solo queda escucharlo y admirarse, como siempre...

martes, 29 de noviembre de 2011

PEQUEÑAS DELICIAS DEL MERCADO LABORAL


a) Primera Delicia: "Excedente". Cuando uno revisa el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) encuentra hasta siete acepciones de este término, todas positivas. Pero utilizado a nivel laboral como condición de un miembro del personal de una empresa es un calificativo insultante, pues es la tercera acepción la que aplica al sentido peyorativo que se le quiere dar: ser un excedente es ser un sobrante. Peor aun si se usa para justificar la separación de un "colaborador" provocada por errores de otros, a quienes se busca cubrir las espaldas. Y si además esto lo dice un "amigo", el asunto se convierte en una situación oscura y deprimente. El mercado laboral privilegia a los empleados o funcionarios "agresivos", aquellos personajes que son capaces de desaparecer hasta a sus amigos con tal de no ser cuestionados.

b) Segunda Delicia: Una conocida aerolínea publica avisos en El Comercio y convoca a decenas de personas a las siete de la mañana para "las pruebas". A la convocatoria asisten comunicadores, abogados, psicólogos, cirujanos de cabeza y cuello, contadores públicos colegiados, azafatas de casinos y bares, bailarinas exóticas que han vivido en los EE.UU., entre otros profesionales. De las casi 70 personas con un rango de edad entre los 22 y los 35 años, un mínimo porcentaje (menos del 10%) ha estudiado o trabajado en aviación comercial o alguna actividad relacionada. A las 8:30 de la mañana (hora y media después de la hora original de la cita) una mujer mal vestida y peor peinada da indicaciones, con un tono de voz casi achorado, sobre las dificultades del trabajo ofrecido, como para desanimar a los postulantes: horarios rotativos que incluyen madrugadas, imposibilidad de estudiar o hacer otra cosa, obligatoriedad de uso de uniformes y pelos cortos (para varones) y amarrados (para damas) - cuando ella está como dije, mal vestida y peor peinada - y veinte cosas más. Nadie se va. Todos necesitan el trabajo. ¿La prueba de fuego? Cada uno debe pararse frente al aula repleta de competidores y hacer un breve discurso de por qué cree estar capacitado para ese puesto, aun cuando no ha estudiado ni tenido experiencia en ello. La señorita que conduce el proceso ni siquiera presta atención a lo que los desesperados dicen de sí mismos. Y después dicen que hay trabajo para los jóvenes en el Perú. El encanto de engañar.

c) Tercera Delicia: Domingo a domingo, el suplemento Aptitus de El Comercio publica en su portada pequeñas y ligeras entrevistas a gerentes de recursos humanos, capacitadores de líderes, expertos en gestión humana y demás cargos similares de empresas "Top" que dan recomendaciones variopintas y simpáticas sobre cómo encarar una entrevista laboral, cómo combatir la discriminación por edad, por sexo, por raza, cómo detectar a los profesionales más allá de si tienen o no una maestría, de si provienen de tal o cual universidad, enfocándose principalmente en los valores humanos porque resulta que para ellos eso es "lo más importante". Después siguen 30 páginas de ofertas para ingenieros industriales, call centers, trabajos de 10 de la mañana a 10 de la noche vendiendo y reponiendo por campaña navideña, convocatorias estatales que son pantallas para después descubrir que solo ingresan los hijos de los congresistas y sub-empleos de todo tipo. Quien busca trabajo en esta ciudad, envía cientos de correos electrónicos y el teléfono nunca suena. El estudio, la cultura y la experiencia parecen ser inútiles en este país de magisters de cartón y fans de la Marca Perú.

martes, 22 de noviembre de 2011

JEAN-LUC PONTY EN LIMA


La inmediatez de las informaciones y el reduccionismo característico de la modernidad impiden que la gente se detenga a pensar y entender de qué se trata cuando hablamos de un pionero. Hoy, que las vertientes musicales se han disparado en una escalada que acepta la mescolanza como sinónimo de fusión, y que la tecnología permite al usuario promedio enterarse de prácticamente todo sin alcanzar un mínimo grado de reflexión, hablar de Jean-Luc Ponty corre el riesgo de ser igualado a hablar de Vanessa Mae o de las chicas Bond. Sin desmerecerlas, Ponty no es lo mismo. El violinista francés fue el primero que integró un instrumento tan difícil de interpretar como el violín al universo del pop y del rock de manera notable en términos de calidad y de éxito comercial. Ponty es un verdadero pionero de la evolución musical contemporánea y su próxima visita es más que un concierto, es un acontecimiento cultural de primerísimo nivel.

Digo todo esto porque parece que, como siempre, los medios convencionales pasarán por alto este evento que debería concitar mayor atención. El mundo de los melómanos se pone de cabeza de solo pensar que aquel músico que revolucionó el uso de las tres cuerdas como miembro de The Mothers Of Invention o The Mahavishnu Orchestra - dos de las bandas de jazz rock más desafiantes de la historia - o que ensambló una banda de rock progresivo en torno a él, un violinista de formación clásica que venía de sorprender a la comunidad académica con sus extraordinarias interpretaciones de composiciones de Miles Davis o John Coltrane, siguiendo el legado de su maestro Stephane Grappelli pisará nuestro país para ofrecer un concierto, después de más de cinco décadas de carrera musical y de haber dado pie a que el pequeño instrumento amplíe sus capacidades expresivas de modo exponencial.

Ponty, que además toca piano, saxofón y clarinete, se enredó en el mundo del jazz prácticamente desde que salió del conservatorio parisino en 1960 y desde entonces su creatividad y talento lo catapultaron a las más altas esferas del mundo musical, en las cuales aun permanece con un brillo y vigencia notables. Su destino comenzó a cambiar gracias a Frank Zappa, quien luego de componer íntegramente la música para uno de sus discos como solista titulado King Kong (1969), lo invitó formalmente a unirse a su banda, con la cual salió de gira hasta 1973. A partir de ese momento y con el movimiento del jazz-rock en plena efervescencia, las inquietudes musicales de Jean-Luc lo establecieron como animador de la escena musical, tanto como colaborador de artistas de jazz como el pianista George Duke hasta íconos del pop como Elton John, con quien trabajó durante la grabación del álbum Honky Chateau (1972). Luego de recorrer el mundo como miembro de la banda del guitarrista inglés John McLaughlin, con la cual editó los clásicos discos Apocalypse (1974) y Visions of the emerald beyond (1975), el sonido del violín eléctrico de Jean-Luc Ponty concitó la atención de los círculos más entendidos que reconocieron la naturaleza innovadora de este músico, que actualmente tiene 69 años de edad.

A diferencia de Grappelli, cultor de un jazz más tradicional y que se nutrió del vaudeville y el folklore, Ponty capturó el violín y lo convirtió en un instrumento de rock progresivo, alternando sus desarrollos improvisadores con un filo casi guitarrístico, amén del indiscriminado uso de la electricidad y la distorsión en sus grabaciones. Álbumes como Aurora (1975), Imaginary voyage (1976) y Enigmatic ocean (1977) - su trilogía definitiva en los gloriosos años setentas - son claras muestras de ello. Pero la innovación no solo se manifestaba en el sonido del violín, pues Ponty extendió también el rango tonal del instrumento al utilizar violines de cinco y hasta seis cuerdas (conocido como Violectra, inventado en los 60s) y combina su digitación clásica con pedaleras wah-wah, cajas de distorsión, efectos y más rfecientemente, conexiones computarizadas a sistemas MIDI y demás artilugios que convierten su violín en un sintetizador multifuncional.

Con más de 40 álbumes (desde sus primeras grabaciones de jazz de 1964 hasta su último proyecto discográfico titulado The Atacama experience, en el que muestra un sutil retorno a las formas musicales que desarrollaron su estilo, tras años de experimentación con sonoridades africanas y asiáticas, Jean-Luc Ponty se presentará en Lima, como parte de su gira mundial denominada The Atlantic Years, acompañado de excepcionales músicos como William Lecomte (teclados), Jamie Glaser (guitarra), Baron Browne (bajo) y Rayford Griffin (batería). El nombre de la gira hace presumir una velada repleta de clásicos de su período dorado (1975-1980), además de un recorrido por su extensa discografía, una de las más sorprendentes de la historia de la música contemporánea. La cita es este sábado 26 de noviembre en el Auditorio del Pentagonito.



Aquí en el Festival Zappanale 2010 en Alemania, interpretando Twenty small cigars.


En 1976, como solista, tocando con su banda conformada por Tom Fowler (bajo), Daryl Stuermer (guitarra), Allan Zavod (teclados( y Steve Smith (batería) todos reconocidos músicos de aquel entonces.


New country, quizás su melodía más reconocible, en vivo en 1988.


Acompañando a Return To Forever - Chick Corea, Stanley Clarke, Lenny White y Frank Gambale - en el 2011.


Nuevamente en vivo interpretando Nostalgia (del disco Individual choice de 1983) y Desert crossing de su último disco The Atacama experience.

lunes, 21 de noviembre de 2011

INDIGNACIÓN EN HARVARD


El pensamiento único. Ese mounstruo de siete cabezas que parece capaz de engullirse todo lo que insinúe diferencia, cambio, cuestionamiento a lo establecido. Cuando un periodista, por más inteligente y agudo que sea, le es incómodo al pensamiento único, desaparece de los medios convencionales y si puede, sigue diciendo lo que tiene que decir desde un medio que él mismo financia. Cuando un empresario o un político sin mucho poder se separa del coro monocorde, es mal visto y de inmediato aparecen campañas, destapes en su contra que lo terminan desapareciendo.

Son múltiples las maneras que tiene el pensamiento único de imponer su gobierno sobre las vidas y trabajos de los demás, en una actitud de tiranía que contrasta con las prácticas democráticas que dicen defender sus adalides. Antes contaban con la complicidad del silencio y la nula capacidad de difusión que poseían las voces disonantes. Hoy la Internet ha roto esas barreras, aunque por supuesto, el poder del pensamiento único continúa ejerciendo un férreo dominio.

A pesar de las crisis y el fracaso del modelo que mantiene felices a asalariados mandilones y gobiernos corruptos a todo nivel, el pensamiento único despide gente, acalla reclamos e ignora pensamientos distintos. Conserva en sus filas a quienes aceptan a pie juntillas sus dictámenes o a quienes se llegan a sentir "parte de" de la fiesta cuando finalmente son también tontos útiles de un sistema que siempre se reserva el derecho de admisión al gran banquete.

Julia Evelyn Martínez, abogada salvadoreña que acaba de ser destituida de su cargo como directora del ISDEMU (Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer) acaba de publicar un interesante artículo en la página www.rebelion.org acerca de un hecho sin precedentes: los estudiantes de economía de la prestigiosa Universidad de Harvard (es decir, los futuros gerentes financieros de las grandes corporaciones del mundo) protestan por los sesgos de las teorías económicas que les imparten sus profesores, en particular Gregory Mankiw, ex asesor de George W. Bush. Esta protesta estudiantil hace pensar que no todo está perdido y que gracias a la información que se difunde por Internet (esta noticia no la van a encontrar nunca en CNN o por ejemplo, comentada abiertamente en Rumbo Económico), la opinión pública tiene esperanzas de darse cuenta de que el pensamiento único, ese mounstruo de siete cabezas, ya no está tan libre para continuar con las técnicas de desinformación que lo caracterizan. Se los dejo...


ESTUDIANTES PROTESTAN EN HARVARD POR MALA ENSEÑANZA
por Julia Evelyn Martínez
El 02.11.2011, un grupo de estudiantes de economía tomó la decisión de retirarse en bloque de la cátedra de Introducción a la Economía de la Universidad Harvard, en protesta por el contenido y el enfoque desde el cual se imparte esta materia. ¿Qué hay de asombroso en este hecho?.

En primer lugar, la protesta tuvo como destinatario directo al conocido economista Gregory Mankiw, ex asesor del Presidente George W. Bush y autor de uno de los manuales de macroeconomía más utilizado en las escuelas de economía dentro y fuera de Estados unidos.

En segundo lugar, porque de acuerdo a la carta entregada por los/as estudiantes antes de retirarse de la cátedra, el motivo de la protesta fue su indignación por lo que consideran el vacío intelectual y la corrupción moral y económica de gran parte del mundo académico, cómplices por acción u omisión en la actual crisis económica.

Y en tercer lugar, se trata de un hecho insólito, porque los integrantes del movimiento estudiantil detrás de este hecho de indignación académica en contra del pensamiento único neoclásico, pertenecen a la élite económica, social y política de los Estados Unidos, que se forma en la Universidad de Harvard para dirigir las corporaciones empresariales globales y/o para asesorar a los gobiernos en materia de políticas económicas y financieras. En diversos párrafos de la carta al profesor Mankiw se lee: “hoy estamos abandonando su clase, con el fin de expresar nuestro descontento con el sesgo inherente a este curso. Estamos profundamente preocupados por la forma en que este sesgo afecta a los estudiantes, a la Universidad, y nuestra sociedad en general (…) Un estudio académico legítimo de la economía debe incluir una discusión crítica de las ventajas y los defectos de los diferentes modelos económicos. A medida que su clase no incluye las fuentes primarias y rara vez se cuenta con artículos de revistas académicas, tenemos muy poco acceso a aproximaciones económicas alternativas. No hay ninguna justificación para la presentación de las teorías económicas de Adam Smith como algo más fundamental o básico que, por ejemplo, la teoría keynesiana ..(…) ..Los graduados de Harvard juegan un papel importante en las instituciones financieras y en la conformación de las políticas públicas en todo el mundo. Si falla la Universidad de Harvard a la hora de equipar a sus estudiantes con una comprensión amplia y crítica de la economía, sus acciones serán susceptibles de perjudicar el sistema financiero mundial. Los últimos cinco años de crisis económica han sido prueba suficiente de ello”. La carta concluye: “No estamos retirando de su clase este día, tanto para protestar por la falta de discusión de la teoría económica básica y como para dar nuestro apoyo a un movimiento que está cambiando el discurso estadounidense sobre la injusticia económica (Occupy wall street). Profesor Mankiw, le pedimos que se tome nuestras inquietudes y nuestro retiro de su clase en serio”.

El movimiento de estudiantes de Harvard a favor de una economía crítica, se ha ampliado y ha incorporado otras demandas para hacer de Harvard una “universidad socialmente responsable”. Una de éstas consiste en la negociación de contratos de trabajo más dignos para el personal de servicios de la universidad que sufre las políticas de flexibilización laboral que tanto daño le han ocasionado a la clase trabajadora norteamericana.

Hace casi 200 años, John Stuart Mill al asumir como Rector de la Universidad de Saint Andrew, recordaba al claustro de profesores de dicha universidad, que la función de las universidades no es hacer que los estudiantes aprendan a repetir lo que se les enseña como verdadero sino que su función es formar personas con capacidad de pensar por si mismas. De acuerdo a este gran economista y filosofo, las universidades deben enseñarles a las personas a “Poner en duda las cosas; no aceptar doctrinas, propias o ajenas, sin el riguroso escrutinio de la crítica negativa, sin dejar pasar inadvertidas falacias, incoherencias o confusiones; sobre todo, insistir en tener claro el significado de una palabra antes de usarla y el significado de una proposición antes de afirmarla……. El objetivo de la universidad no es enseñar el conocimiento requerido para que los estudiantes puedan ganarse el sustento de una manera particular. Su objetivo no es formar abogados ó médicos ó ingenieros (ó economistas) hábiles, sino seres humanos capaces y sensatos……. Los estudiantes son seres humanos antes de ser abogados, médicos, comerciantes o industriales; y sí se les forma como seres humanos capaces y sensatos, serán por sí mismos médicos y abogados (y economistas) capaces y sensatos”.

Es obvio que la incapacidad de las universidades actuales de formar economistas críticos y sensatos no responde únicamente a posturas personales e ideológicas de docentes y/o autoridades universitarias, sino más bien responde a factores relacionados con el rol que las universidades cumplen en la reproducción de las relaciones de poder dentro del sistema capitalista en su fase neoliberal. Probablemente uno de los principales factores explicativos de la crisis en la enseñanza de una economía crítica e integral, es la pérdida de la identidad e independencia de las universidades debido a que han sido capturadas por los intereses de las corporaciones y/o por la demanda del mercado. Se les ha presionado directa (o indirectamente) a convertirse en empresas educativas con la misión de formar a los dos tipos básicos de economistas que demanda el mercado en la fase actual del capitalismo: economistas especialistas altamente calificados/as y economistas generalistas poco calificados/as para apoyar a especialistas o para desempeñarse en funciones gerenciales. Esto a su vez ha conducido a una especie de fragmentación del conocimiento y a la ausencia de pensamiento crítico. ¿El resultado final? Economistas formados para adaptarse y/o colaborar con el status quo que mantiene a la mayor parte de la humanidad en la exclusión y la pobreza.

El mensaje que desde Harvard envían los y las estudiantes de economía, no debería pasar desapercibido por las escuelas de economía del mundo entero, en particular por las escuelas de economía de los países del sur. Es tiempo de rectificar el rumbo (si se ha perdido en algún momento). Es tiempo de separar la verdadera función universitaria de la función de formación técnica superior, y sobre todo, es tiempo de devolverle a la enseñanza de la economía el carácter crítico, riguroso e integral que tanta falta hace en los momentos actuales de crisis sistémica que ha provocado el sistema capitalista. Si no actuamos ahora, con hechos y no con meros discursos, las escuelas de economía (y quienes trabajamos en ellas) estamos en riesgo de correr – más tarde o más temprano- con la misma suerte del desafortunado profesor Mankiw.

domingo, 20 de noviembre de 2011

PILAR SORDO EN LIMA


Antes que nada debo declarar que, como dice el gran humorista, músico y escritor uruguayo Leo Maslíah: "los libros de autoyuda son de autoayuda para el autor nada más, para que él gane plata". Y en esa línea de pensamiento, miro de soslayo y con premeditada desconfianza a cuanto conferencista se pone delante de una masa expectante y pasa dos horas - y a veces más - discurseando acerca de sus especialidades, que van desde la vida espiritual hasta las diferencias entre hombres y mujeres.



Muchas veces, aun cuando lo que el experto expone pueda ser inteligente y hasta valioso, es el público el que termina trivializando y desautorizando este nuevo tipo de "concierto", pues de un tiempo a esta parte los asistentes a estas conferencias piensan que hay que ir como quien no deja de ver los unipersonales de Adal Ramones. Es decir, es el evento pues y de repente hasta las cámaras de los Polizontes van a registrar las sonrisas de quienes puedan acudir a estas dosis de conocimientos light que entran por un oído y salen, de inmediato, por el otro.

La psicóloga chilena Pilar Sordo ha escrito varios libros y ganado varios premios. Actualmente es funcionaria de un ministerio en Chile y da conferencias por Latinoamérica acerca de las teorías de su última obra titulada Viva la diferencia en la cual, al parecer (cito superficialmente ya que no he leído el mencionado impreso) desenreda las diferencias entre los procesos conductuales y mentales femenino y masculino, para beneplácito de los lectores de obras monumentales de la literatura barata y el homenaje al lugar común como la serie de Chocolate caliente para..., Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus y cosas por el estilo.

En ese sentido, la conferencia que va a dar en Lima en estos días carece absolutamente de interés. Salvo mejor parecer. Pero me pasaron un video de una conferencia en la cual la Dra. Sordo remueve los cimientos de las ideas acerca de la educación de los hijos con un ataque frontal a la cultura actual que privilegia la "amistad" entre padres e hijos y el carácter "clientelista" de los colegios privados que ya no cuentan con la participación de los padres, más preocupados por sus Smart-Phones y sus tiempos libres que por generar en sus menores ideas básicas para la vida futura como el desapego por lo material o la certeza de que no se puede tener todo en la mano, apenas se pide. Pero mejor escuchémosla a ella. Ojalá se de un tiempo de hablar así a su público limeño, que debe andar por teleticket compitiendo entre sí en la cola, mirando a ver quién tiene el cochecito más bonito mientras hacen la cola...

martes, 15 de noviembre de 2011

PRESENTACIÓN DE LA PROPUESTA VIAL DE SALVEMOS BARRANCO


Desde su aparición en el año 2008, la Asociación Vecinal Salvemos Barranco ha mantenido vigente su preocupación frente a los múltiples problemas que El Metropolitano ocasionó al emblemático distrito del Puente de los Suspiros, las Posadas del Ángel y las casonas republicanas. Sus miembros, todos ilustres vecinos de Barranco, han demostrado consecuencia y autenticidad en sus preocupaciones, al margen de ambiciones políticas o intereses subalternos a la defensa del lugar en el que no solo nacieron y vivieron ellos sino también sus padres y abuelos.

Todo el conocimiento y el cariño que este colectivo tiene por Barranco les ha permitido plasmar una sólida propuesta de reordenamiento vial que se erige como la más sensata de las presentadas ante la autoridad edil, con miras a solucionar de una vez por todas el caos vehicular y la congestión creadas por un corredor vial exclusivo cuyas dimensiones y diseño exceden largamente la resistencia del distrito, lo cual altera la viabilidad y la seguridad de sus habitantes y visitantes, tanto conductores como transeúntes. Este trabajo titulado Propuesta de Salvemos Barranco Asociación Civil para el Reordenamiento Vial en Barranco: "Una solución equitativa para todos" será presentado ante la comunidad barranquina este sábado 19 de noviembre a partir de las 10:00am en el Salón Multiusos del Parque de la Familia, al costado del Estadio José Gálvez Chipoco (frente al Estudio 4 de Barranco).

Esta propuesta fue presentada con enorme éxito el pasado jueves 3 de noviembre en un evento organizado por la propia asociación en el local La Candelaria, frente a una nutrida concurrencia que, en su mayoría, demostró estar de acuerdo con las líneas principales de la misma. Además de la masiva participación ciudadana, la propuesta recibió el apoyo de prestigiosos vecinos identificados con la historia del distrito como el historiador y periodista Gonzalo Bulnes y el ex Ministro de Trabajo, Ing. Juan Sheput Moore:



La Lic. Yvette Irán Ubillús nos explica un aspecto muy importante de la propuesta para el reordenamiento vial de Salvemos Barranco que debe ser tomado en cuenta, relacionado a la coyuntura actual: "Si la Municipalidad de Lima Metropolitana ha podido solucionar el tema de integración de Puente Piedra al sistema del Metropolitano creando una ruta que une la Estación Naranjal con el Óvalo de Puente Piedra, en un recorrido atendido por buses alimentadores cuya extensión es aproximadamente de 15 km. con paraderos perfectamente establecidos y para atender una población de 16 mil vecinos - mucho más densa que la de Barranco - entonces nuestra propuesta tiene perfecta viabilidad: que la Estación Plaza de Flores sea la última del corredor segregado y nos devuelvan el doble sentido de la Av. Bolognesi bien rediseñada, para el tráfico de los buses alimentadores que compartan la vía con un menor número de líneas de transporte público, que sean constantemente fiscalizadas en el estado de sus autos, límites de velocidad, sancionadas si compiten por los pasajeros, entre otras medidas de seguridad. Y que Bolognesi vuelva a ser la vía principal de Barranco, también para los autos particulares descargando así avenidas como San Martín, Lima, Pedro de Osma, Grau y calles residenciales que no tienen porque estar siendo afectadas como ocurre actualmente. Todo esto es perfectamente posible si consideramos que entre la Estación Plaza de Flores y la Estación Matellini existe aproximadamente un tercio de la distancia existente entre los puntos mencionados del Cono Norte. Así lograremos un mejor balance del tráfico, menos contaminación y recuperaremos la calidad de vida que los vecinos merecemos. Unámonos en esta defensa de nuestro distrito y pidamos, mediante nuestro apoyo a esta alternativa, una solución definitiva, sostenida y equitativa para todos. Los esperamos este sábado".

No dejemos de apoyar este genuino aporte de profesionales y vecinos que se unen para mejorar su distrito, la invitación está hecha...

viernes, 4 de noviembre de 2011

EL MUNICIPIO Y GIANMARCO UTILIZAN BARRANCO PARA SU PROVECHO


Desde hace más de tres años, los vecinos de Barranco vienen luchando incansable y desigualmente contra las autoridades que impusieron las monstruosas estaciones del corredor vial del Metropolitano. En este enfrentamiento de David contra Goliath, las asociaciones civiles buscaron el apoyo de personalidades artísticas, líderes de opinión y personajes visibles de la sociedad para tratar de evitar que el tradicional distrito barranquino se convirtiera en lo que hoy es: un atolladero permanente de tráfico insufrible, pistas destruidas y espacios públicos partidos por la mitad por una reja que además de antiestética es peligrosa, pues constituye un bloqueo a cualquier vía de evacuación en caso ocurra algún accidente de proporciones (choque entre buses, incendios, terremotos, etc.)

Sin embargo, mientras los valientes y anónimos pobladores de las republicanas avenidas de Barranco eran hostilizados por la Municipalidad de Lima Metropolitana (durante la gestión de Castañeda Lossio), Gianmarco silbaba mirando al techo, cantándole a otros públicos, grabando su nuevo disco e insultando de manera procaz a algunos de sus seguidores (vean el video al final). Es decir, haciendo su trabajo sin comprometerse con el distrito que él llama, con claras intenciones efectistas, "su casa".

Este sábado 5 de noviembre, Gianmarco va a utilizar el Parque Municipal de Barranco como si de un canchón destinado a conciertos se tratara para presentar su último disco. Y gratis. Es decir, el actual municipio le ha dado el permiso para que mañana por la noche, miles de sus fans ensucien la plaza, atoren más el tráfico con sus camionetas y pongan en riesgo la débil infraestructura del lugar. Que tiemblen las banquetas de madera, los pisos de losetas, la pileta y su distinguida estatua. Desde ayer ya estaban armando los andamios del inmenso escenario que van a levantar para este despropósito y los camiones distribuidores de Brahma, prestos a embutirles cerveza (eso sí no es gratis, desde luego) a los asistentes a este "regreso a casa" de un cantautor de pocas luces y malas reacciones, que últimamente se ha convertido en símbolo de esa patanería limeñesca que se siente más que los demás por las razones equivocadas.

¿Dónde estuvo Gianmarco cuando la noticia era que Barranco, su casa según él, estaba en pie de lucha? ¿salió a pedir mesura a la autoridad, a respaldar a vecinos históricos e ilustres que se manifestaban contra el paso del Metropolitano? Cuando uno considera que un lugar en el que no nació ni vivió es "su casa" se preocupa por todos los aspectos que la atañen y colabora en mantener viva su tradición, a salvo sus símbolos, en pie sus estructuras. La monserga de estos "artistas" cuando hablan de Barranco es siempre la misma: "que si la bohemia, que si los locales en los que canté antes de ser famoso, que si la poesía, la inspiración" y veinte cosas, cada cual más vacía que la anterior al no estar acompañadas por acciones que confirmen esa supuesta adoración por el distrito.

Como Francisco Lombardi con su exclusivo departamento en los acantilados y el bloque de cemento de Fernando de Szyszlo que atropella la vista al mar que debería estar apta para todos y no solo para él y sus visitantes particulares, el concierto gratuito que mañana dará Gianmarco no es más que un nuevo atropello al espíritu de Barranco, con la anuencia inexplicable de su actual alcaldesa, la señora Jessica Vargas, bajo el dudoso rótulo de "actividad cultural". No niego la popularidad de Gianmarco ni que su espectáculo, en un sentido amplio, pueda ser considerado una actividad cultural, pero resulta curioso, por decir lo menos, que se anuncie como fin de fiesta de una semana cultural durante la cual pasó inadvertida la presentación del último libro del ilustre periodista e historiador Gonzalo Bulnes, que se llevó a cabo en silencio, sin pancartas publicitarias y ante un reducido pero nutrido público conformado por destacadas personalidades del mundo académico y las letras barranquinas. Eso dice mucho acerca de las prioridades culturales de la actual administración municipal.

Quienes amablemente siguen este blog saben que no estoy en contra de los conciertos - aunque particularmente a mí la música de Gianmarco, salvo una o dos baladitas, me parece absolutamente prescindible - pero definitivamente el Parque Municipal de Barranco no es un lugar indicado para un evento de esta naturaleza, que congregará a cantidades importantes de público. Los sábados por la noche son, desde hace tiempo, insufribles en Barranco en lo que respecta a congestión vehicular e inseguridad. ¿Se imaginan la conmoción que ocasionará en el distrito el nivel de convocatoria que posee Gianmarco? ¿por qué no organizó su "regreso a casa" en alguno de los estadios del distrito, más acordes para el tipo de conciertos que suele realizar en el Perú y en el extranjero? Quizás porque hasta allá no llegarían sus "fieles" seguidores, me parece. Claro pues, esos lugares no "ponen", no son lo suficientemente "nice" para ellos. Y probablemente no lo sean ni para el mismo Gianmarco.

La aceptación que el público demuestra frente a las majaderías de Gianmarco es un reflejo más de esa crisis social en la que nos encontramos, según la cual el éxito material de un minoritario sector de la juventud profesional económica activa es patente de corso para hacer todo lo que se les ocurra sin respetar espacios públicos, normas de seguridad y consideración hacia esa entidad desconocida para ellos llamada "los demás". Acá no importan los demás, solo la diversión a cualquier costo - y mejor si es gratis - el pretexto para que "la gentita la haga linda" con su Brahma en la mano (y si nadie se da cuenta, en el carro también) y el mirar al techo - o a la pantalla del smart-phone - cuando se trata de apoyar masivamente causas importantes. Y todo con permiso municipal. Si Gianmarco leyera esto, cosa que dudo profundamente, lo más probable es que me suceda lo mismo que les sucedió a estos miembros de su público en Los Angeles, el año pasado. Watch this...




Así estaba el tráfico en Barranco el sábado 5 de noviembre, día del concierto gratuito de Gianmarco en el Parque Municipal, a las 5pm. Cuatro horas antes de empezar. Y a la medianoche, el tráfico estaba peor que nunca, con botellas de cerveza regadas por las pistas, basura por todos lados y la sensación de que la alcaldesa se había salido con la suya. Mientras, Gianmarco agradece a los 15 mil asistentes por celebrar junto a él su "regreso a casa". Gianmarco no ve a Barranco como su casa, lo ve como su chacra, como su patio de diversiones. Si lo sintiera su casa él habría sido el primero en decirle a la alcaldesa que no se hiciera allí, para no molestar a los vecinos, para no interrumpir el tránsito de señoras y señores que vieron invadidas sus pistas y veredas. Invadidas por rejas, por serenos y por un bullicio ensordecedor. Gracias Gianmarco.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

"¿POR QUÉ SE LLAMA BLACK-BERRY?"



Me acaban de enviar este mensaje por correo electrónico y me parece información de calidad. Aun estoy buscando la confirmación historiográfica que valide esto pero si no fuera comprobable, se trata de cuando menos de una excelente metáfora respecto al uso desmedido de los smart phones y de la dependencia que sus usuarios demuestran. Se los dejo...

(*) Marguerite Yourcenar, en su magnífico libro "Memorias de Adriano", escribió:
"Dudo que toda la filosofía de este mundo consiga suprimir la esclavitud, a lo sumo le cambiarán el nombre".

Hasta no hace mucho tiempo en Estados Unidos, a los esclavos nuevos se les ataba una bola negra de hierro muy irregular (no era una bola perfecta), con una cadena y un grillete al pie, para que no escaparan corriendo de los campos de algodón.

Los amos, para usar un eufemismo (palabra políticamente mas correcta, suena mas bonito), le llamaban "BlackBerry" (Cereza Negra), pues ese era el símbolo de la esclavitud. Un esclavo estaría forzado a dejar su vida hasta perecer, sin poder escapar, en esos campos de siembra. Así se hicieron las riquezas que hoy dominan al mundo.

Ahora, a los nuevos empleados no se les amarra una bola de hierro para que no escapen, se les da un "BlackBerry" y quedan inalámbricamente atados con ese "grillete" al igual que los esclavos. No lo pueden dejar de lado y quedan atados al trabajo todo el tiempo. Es el símbolo moderno de la esclavitud.

Gerentes, Ejecutivos, Directores y Empleados en general tienen uno y cualquiera puede ver como están pegados a él todo el tiempo, en el baño, en el carro, en el cine, en la cena, al dormirse y no hay forma de escapar cuando les llama el jefe ó cuando le mandan correos. No hay manera de decir que no les llegó ó que no escucharon, porque ese aparatito avisa si llamaron y no contestaron, si tienen mensajes por leer, si los leyeron y si los demás abrieron sus correos, les marca las citas, horarios, les despierta, se apaga solo, se prende solo y permite estar horas idiotizado en internet, mientras sus esposas, esposos, novias, novios, hijos y familias les reclaman por qué no les ponen atención. Y ahí se ven, modernos ejecutivos que se sienten muy importantes porque "el jefe" les dió su BlackBerry para que no escapen de los campos de trabajo.

Era imposible pensar un nombre mejor.

Marguerite Yourcenar (8 junio 1903–17 diciembre 1987) fue una novelista y ensayista belga, nacida en Francia y su novela Memorias de Adriano apareció originalmente en 1951.

martes, 25 de octubre de 2011

DR. CIRO CASTILLO ROJO: UN HÉROE MODERNO


Si yo desapareciera en una zona montañosa y alejada de cualquier tipo de civilización ¿mi padre saldría a buscarme? ¿mis hermanos dejarían sus trabajos para realizar la búsqueda que debiera haber hecho la policía? Creo que no. Y no se trata de un reproche hacia ellos, porque en realidad creo que la mayoría no lo haría. De lo contrario las montañas o los caminos perdidos en los que desaparecen a diario infinidad de anónimos estarían repletas de familias que, determinadas a no resignarse a la pérdida, dispuestas a no permitir que su ser querido pase a engrosar la estadísticas de "casos cerrados judicialmente", binoculares en mano las recorrerían día tras día para hallar a quien imaginan tiritando de frío, angustiado por el hambre y muy probablemente por el dolor de las heridas que alguien, no se sabe quién, le infringió y que siguió con su vida segura de que la impunidad y el cansancio jugarían a su favor.

La fuerza espiritual y física del Dr. Ciro Castillo Rojo tienen carácter de extraordinarias. No cualquier padre, más allá de si trata bien o mal a sus hijos en las condiciones normales de una vida común y corriente, con problemas que no exijan sacrificios extremos o radicales - como abandonar el trabajo y exponer su propia integridad física - hace lo que él hizo por su hijo Ciro, quien después de medio año desaparecido por fin va a recibir las exequias y despedidas terrenales que tanto se necesitan para reconectarse con el alma de un cuerpo que ya no puede sonreír, que ya no puede abrazar, que ya no puede hablar.

El apoyo de gran parte de la prensa nacional ha sido fundamental para apuntalar el ánimo indesmayable de una familia acosada por la incertidumbre, que veía como el otro lado de la ecuación, es decir Rosario Ponce, familia y amigos, lanzaban estiercol con ventilador sobre la puerta de su casa, cuando el Perú entero veía cómo el círculo familiar de Ciro demostraba, con sus actos desinteresados y su abierta decisión a no separarse nunca, que era la unión y el amor lo que predominaba. Esto sin hablar de las estrategias para dilatar investigaciones, interrumpir diligencias, etc., que configuraron un halo de sospecha permanente sobre la rescatada, una señorita a la cual nunca se le vio derramar una lágrima por su enamorado misteriosamente extraviado en las alturas congeladas del Colca.

El Dr. Ciro Castillo Rojo es un héroe moderno. La señora Rosario, su esposa, ha pasado de la tristeza del no saber a la tristeza del saber a ciencia cierta, que su hijo murió y que murió sufriendo. Por eso ahora la vemos más indignada, exigiendo explicaciones. Y los hermanos miran al futuro con la expresión de duelo por tan sensible pérdida. La prensa continúa apoyando y aunque no es ajena a la explotación mediática de este intenso drama familiar que nos mantuvo en vilo todo este tiempo, prefiero eso a la inexplicable defensa que hace una periodista y abogada con años de recorrido en televisión como Sol Carreño, que parece incapaz de entender que la indignación popular frente a la principal sospechosa de la trágica muerte de Ciro, que ha tenido tiempo para salir a la peluquería y decir, con fingidos y psicópatas mohines de niña, que "leyó una frase bonita que dice que ante los problemas siempre hay que mantener la sonrisa en la cara", es comprensible y justa. ¿Saldría Sol Carreño a las montañas, pagando a rescatistas para continuar con la búsqueda de un hijo suyo, cuando las instancias legales le dicen que lo van a declarar caso cerrado por desaparición?. Creo que no...

lunes, 17 de octubre de 2011

LA GUITARRA PERUANA ESTÁ DE LUTO


Me enteré hoy en la mañana y no lo pude creer porque se trata de un guitarrista sumamente activo, enfrascado en múltiples proyectos musicales. A los 64 años de edad, en pleno uso de sus facultades, falleció Félix Casaverde tras haber sido internado en el Hospital Rebagliatti debido a problemas estomacales. Como siempre pasa con nuestros artistas, don Félix carecía de seguro social y pudo ser atendido gracias a la afiliación de su esposa. Nadie explica con claridad cómo es que se complicó tanto su situación y quizás hasta se trate de un caso de negligencia médica. Así trata el país a sus altos valores culturales. Como dice César Hildebrandt: "El Perú es madrastra de sus hijos".

El sonido de don Félix Casaverde era especial, mágico, innovador y ecléctico. Nunca dejó de ser peruano, nunca dejó de sonar a música negra pero tenía esos airecillos brasileños, esas progresiones jazzísticas, esas creaciones personales provenientes de una sensibilidad profunda que lo convirtieron en uno de los representantes más auténticos de ese híbrido llamado "fusión afroperuana" tan maltratado por personajes improvisados y tendencias al desorden armónico, a la desvalorización artística, al facilismo de la moda que aprueba la mescolanza como sinónimo de creatividad.

Nadie conoce a Félix Casaverde. Nadie que no sea músico o fanático de la verdadera música, quiero decir. La masa no sabe quién es y ahora se preguntan qué tocaba, dónde y con quién. La Internet es pródiga - y lo será más en los próximos días cuando los homenajes incluyan a propios y ajenos en las reseñas y semblanzas que se hagan de este guitarrista excepcional - en datos acerca de su carrera y su vida: que era devoto del Señor de los Milagros, que fue descubierto por Chabuca Granda, que acompañó muchos años a Tania Libertad en México, que era el preferido de Susana Baca, que revolucionó la guitarra peruana con un talento fuera de lo común. Todo eso es verdad. Y entonces me pregunto una vez más: ¿por qué nadie lo conoce?

Los niños de Lima dejan hoy de ir al colegio para acampar en las afueras de un estadio y ver a un adolescente que no sabe cantar pero lo hace en inglés - Justin Bieber para los distraídos - en una absurda imitación de lo que hacen los adultos cuando se trata de estar en primera fila de los conciertos que últimamente llegan a nuestra ciudad. Esta imitación fuera de lugar es promovida por personajes que se enriquecen embruteciendo a la niñez peruana, que se deprime si no participan de este espectáculo ligero y de poco valor artístico desde cualquier punto de vista.

Mientras tanto el Ministerio de Cultura homenajea con velorio abierto a un músico importante de nuestro acervo musical que fallece en el mes de la canción criolla. Un velorio abierto al que solo asistirán pues, sus amigos y aquellos que tuvimos la suerte de alguna vez verlo y escucharlo tocar. Y lo más probable es que esto ocurre porque la actual ministra es una de sus mejores amigas, la cantante Susana Baca a quien acompañó en múltiples escenarios y estudios de grabación dentro y fuera del país.

Cuando un artista fallece, fallece una parte del alma del país. Por el desdén que el gran público muestra ante nuestros artistas - salvo que venga empaquetado en alguna falacia comercial auspiciada por grandes empresas y maquillado con elementos de aquello "que le gusta a la gente", léase vulgaridades, chabacanerías o tendencias traídas del extranjero como esas mezclas electrónicas conocidas como "chill-out", las fusiones mal hechas, etc. - podríamos concluir que el Perú no tiene alma, solo deseos de divertirse irracionalmente, eliminar todo lo que huela a tradición, a respeto por el trabajo real de los músicos no populares y despreciar la cultura en sus diversas manifestaciones.

El estilo único de Félix Casaverde Vivanco quedará por siempre en los oídos de quienes valoramos y sentimos la música peruana tanto como valoramos y sentimos la música en general, y no como un producto de utilización a conveniencia de quienes creen que un vals o un festejo solo puede escucharse a la hora del almuerzo, entre botellas de cerveza y peñas que más parecen discotecas. Que en paz descanse, maestro.


Junto a Susana Baca promocionando el Festival Cuerdas Al Aire 2010.


Del disco Memorias de..., el festejo Cuatro tiempos negros jóvenes.


Este tema se llama Festejo 1900, la interpretación es en el Peruano Japonés, año 2010


Vals Celos de Felipe Pinglo Alva

sábado, 8 de octubre de 2011

ALGUNOS APUNTES SOBRE EL PERÚ- PARAGUAY


Ayer Perú venció 2-0 a Paraguay, lo cual es bueno desde el punto de vista del camino hacia la clasificación al Mundial Brasil 2014, pero como decía en mi post anterior, no evita que el Perú haya perdido como sociedad. Aquí mis razones:

a) Tras la muerte de Walter Oyarce, lanzado al vacío desde un palco del Monumental hace apenas tres semanas, la sociedad peruana se declaró "de duelo". La algarabía cervecera, la sobre excitación en las calles después del partido y el escapismo de los titulares echa por tierra eso. Y no en nombre de "la pasión y las ilusiones renacidas", sino en nombre del negocio.

b) Una sociedad inteligente y respetuosa tendría que haber apoyado masivamente que este partido se hubiera jugado sin público, para que los canales de televisión, los periódicos "chicha", los locales juergueros, Gianmarco y los auspiciadores no ganen las obscenas cantidades de dinero que ganan con la venta de entradas, polos, merchandising y ratings. Igual Perú hubiera ganado y no vengan con ese cuento chino de que el público "usó la número doce".

c) El público peruano podría haber apoyado a su selección desde sus casas, sin ningún problema. ¿O es que el amor por el futbol peruano solo puede ser demostrado pagando los importes de las entradas, que solo Dios sabe a dónde irán a parar? no es difícil imaginar quiénes se frotan las manos con esta insensibilidad colectiva azuzada con la monserga del amor por la selección.

d) Que toda una ciudad llene el Estadio Nacional (y que algunos hayan intentado hacer pasar tragos a los palcos a pesar de lo que ha sucedido) y que tras el buen triunfo de Perú sobre Paraguay, todos los periódicos y programas dominicales salgan con titulares y reportajes triunfalistas es como si uno saliera a bailar la cumbia a la semana de la muerte de un ser querido (de un hermano o de una madre). Quizás sea por eso que a nadie le extraña todo eso, porque efectivamente hay muchas personas que salen a bailar la cumbia a días de la muerte de sus seres queridos.

PERÚ 2 - PARAGUAY 0: NO AL TRIUNFALISMO NI A LAS MENTIRAS
Paolo Guerrero hizo dos goles, dos golazos y se encuentra a punto de entrar en la historia como máximo goleador del futbol peruano. Juan Manuel Vargas hizo lo que viene haciendo desde hace tiempo, dejar todo en la cancha. Rinaldo Cruzado se consolida cada vez más (ya pónganle la 10 de una vez), lo mismo que Yoshimar Yotún y Adán Balbín. Jefferson Farfán hizo más que otras veces pero se espera aun más de él y la dupla Santiago Acasiete/Alberto Rodríguez puede volverse inamovible si sigue así. A Raúl Fernández no se le vio mucho pero se sabe que va in crescendo en el arco. Roberto Guizasola no se ha ganado al 100% el titularato y hay más opciones, lo cual es bueno.

Un párrafo aparte para Claudio Pizarro: corre mirando hacia abajo, como si fuera a tropezarse con sus propios pies y saca centros como sea, a quien le caiga (y por suerte para él, le cayeron siempre a Paolo Guerrero). No gana una sola pelota por alto y cuando hace jugadas "buenas" - como la escapada pegado a la línea en el segundo tiempo - su principal marcador es él mismo. Falló dos goles cantados, hechos, que ningún goleador de categoría se permitiría fallar. Le queda grande el puesto y la banda de capitán, que debería cedérsela a Guerrero. Y el puesto, a Chiroque. No sé qué partido ven los comentaristas de toda la prensa convencional pero si se deshacen en elogios ante um jugador así, las teorías de que les paga para que lo alaben me resultan muy creíbles.

Finalmente, en lugar de los titulares exageradamente triunfalistas, las canciones Perú Campeón o el mamarracho ese compuesto por Gianmarco y los reportajes que muestran bares, plazas al ritmo de Bareto y farándula excrementicia de fondo, lo que deberían repetir hasta el cansancio son las palabras de Sergio Markarián en la conferencia de prensa, en la que pide compostura, humildad y en la que hasta mandó callar a dos de esos gacetilleros que solo buscan la sin razón y el comentario con segunda. Ahora toca ganarle Chile...




Phillip Butters trata de convencer a la representante oficial del Periodismo Cabeza Hueca, de que eso de Los Cuatro Fantásticos y eso de que Pizarro es indispensable son puras mentiras. Quienes criticamos nos alegramos cuando gana Perú (como en el último partido) pero sin despegar los pies del suelo...

jueves, 6 de octubre de 2011

ACERCA DE STEVE JOBS...


En la década de los años 50s, el pensador español José Ortega y Gasset desentrañó una de las características de la sociedad de masas, en ese entonces en pañales. Puntualizó y criticó - y llevaba toda la razón en su momento - que el hombre, a partir de la revolución industrial, fue haciéndose cada vez más y más dependiente de la tecnología hasta convertirse en usuario de todo y con tanta irracionalidad que llegó a asumir que las cosas estaban así porque sí, porque así era el mundo. En consecuencia, negaba el mérito de aquellos seres humanos extraordinarios que hacían posible que su vida se hiciera más y más fácil gracias al avance tecnológico.

Al dar todo por sentado, el ser humano "moderno" usufructúa las producciones de mentes prodigiosas, no abyectas ni limitadas como la suya propia, y a un tiempo se especializa en este uso irreflexivo y carente de discreción. Lógicamente y a diferencia de los recursos naturales, que también depreda diligentemente, el hombre hace uso y abuso de la tecnología malgastándola y obligando a las brillantes inteligencias creativas, que se pasan años estudiando y trabajando sin descanso, a sobreproducir y aumentar la frecuencia con la que un avance sucede al otro. En nuestros días, la dinámica monstruosamente comercial y el componente de los millones de dólares que esto genera convierte a algunos genios de nuestra era en verdaderas máquinas - en todo el sentido de la palabra - hacedoras de productos tecnológicos, ultra sofisticados y fantásticos, que facilitan la vida en los quehaceres prácticos cotidianos y las necesidades de comunicación en tiempo real. Así, estamos en el estadio más grave del ser humano convertido en un organismo dependiente de sus prótesis, como diría Marco Aurelio Denegri estamos ante la versión más exagerada y patética del ser humano protético.

Ortega y Gasset también hablaba del incomprensible y paradójico desprecio que los miembros de la sociedad consumista de tecnología expresaba con relación a las élites que, ajenas y aisladas de la medianía y la superficialidad de sus vidas comunes y corrientes, dedicaban todo su tiempo a desarrollar aparatos y objetos para que sean usados por las masas (entiéndase por "masa" a todas aquellas sociedades de comportamientos homogéneos, sin importar si son de clase alta o baja. De hecho, el mayor uso de artilugios tecnológicos se produce en las masas de elevados niveles económicos). La cultura del desprecio al "nerd" (el estudioso, capaz de hacer cálculos matemáticos de profunda complejidad en su mente pero de nulas "habilidades sociales") que se inició en los 70s y que perdura hasta hoy - relativizada a conveniencia por los medios de comunicación masiva que juegan ahora con la estética "nerd" de vez en cuando - es la más clara demostración de eso.

Los tiempos cambian y hoy no se puede ser tan radical como Ortegay Gasset frente a lo que es nerd y lo que no, aunque ese desprecio hacia lo nerd, que normalmente se relaciona con lo aburrido, con lo poco arriesgado, sigue demostrándose en diversas manifestaciones humanas. ¿Cómo explicar entonces la pena mundial que ha ocasionado la muerte de Steve Jobs, co fundador de Apple y McIntosh, quizás uno de los nerds más exitosos y millonarios del mundo? Difícil de explicar en pocas palabras. El tipo era un genio, tanto así que supo adaptarse al discurso de la modernidad (modernidad que él cambiaba permanentemente con sus revolucionarios, aunque por momentos ya absurdos de lo complejos que son, inventos). Era un genio pero aun así no se dio cuenta de que sus aparatos, así como demostraron llevar al paroxismo de la realidad los sueños más lisérgicos de Marshall McLuhan - lo cual se le tendrá que agradecer en las próximas décadas, cuando su recuerdo sea eso, un recuerdo, y no la noticia de la muerte de una pop-star de la tecnología - también ayudaron a configurar al homo sapiens más protético de todos.

Bien utilizados, los juguetes tecnológicos de Steve Jobs constituyen el grado sumo de la inteligencia humana en cuanto a su creatividad, habilidad para superar sus propios límites e inagotable deseo de ir más allá. Mal utilizados hacen que el hombre se desconecte de su propio ser, porque no es ni siente nada si no es en función a esos aparatos y el día que los pierden, se sienten solos, se desesperan, aúllan de dolor y sufren. No ante el hecho de no poder comunicarse con los otros, sino ante una realidad aun más insoportable, aun más oscura y psicoanalíticamente patética: el tener que comunicarse y convivir consigo mismos.

Es lógico que el mundo de la tecnología (tanto los expertos desarrolladores de adelantos como la gran masa irreflexiva de usuarios) y desde el mundo de la intelectualidad sintamos la muerte de Steve Jobs, a causa del cáncer. Sin duda se trataba de un genio que ya pasó a la historia por la enorme revolución que ocasionaron sus visionarios objetos a la tecnología de la comunicación. Pero me pregunto al mismo tiempo si era consciente de que sus inventos, esas prótesis de las cuales hoy prácticamente dependen muchas personas para ser, para sentir que son, iban creando lenta e imperceptiblemente al ser humano actual, inútil para ensimismarse, inútil para sensibilizarse, incapaz de no evitar caer en la tentación de digitalizar absolutamente todo, cuando hay cosas que no se pueden y no se deben digitalizar. Hasta los genios cometen grandes errores en nombre del negocio. Que en paz descanse Mr. Steve Jobs, a quien rindo homenaje desde este pequeño blog que tampoco existiría sin la Computación y la Internet, esas dos maravillas que él ayudó a desarrollar y consolidar.


El caricaturista peruano Carlos Tovar "Carlín" escribió esto hoy en su Facebook y me parece bueno difundirlo en este pequeño blog, que no existiría de no ser por la computación y la Internet, dos de las cosas que el genio de Steve Jobs ayudó a desarrollar y consolidar. Se los dejo:

Dífícil aquilatar la enorme figura de Jobs desde tan cerca como estamos ahora. Tal vez está subvalorado, porque la noticia es “murió Steve Jobs, el fundador de Apple”. Eso se queda corto. Fue el mayor visionario y, con Bill Gates (que pirateó el MacOs para crear el Windows) los mayores impulsores de la revolución tecnológica actual (la computadora personal se la debemos a ellos, y la internet se debe a la computadora personal). Que la tecnología, que debería servir para liberar al hombre, en manos del capital se convierta en instrumento de esclavización, eso no es culpa de los que crean la tecnología. Lo que nos falta hacer es, precisamente, la jornada de 4 horas, para apropiarnos del beneficio de la tecnología, que hoy nos es escamoteado impunemente por el Capital.

martes, 4 de octubre de 2011

¿PERÚ-PARAGUAY? ¿EN QUÉ QUEDAMOS?


Tras el tercer lugar en la Copa América, muchas personas sumamente críticas concedimos en el hecho que, gracias a la manija y la seriedad de Sergio Markarián podíamos hablar de una posibilidad, remota por supuesto, de que la selección peruana pudiera marcar la diferencia en las próximas eliminatorias mundialistas y sin abandonar los reparos que exige la realidad, miramos sin tanta acrimonia la cercanía del Perú-Paraguay de este viernes 7 de octubre.

Pero la realidad es siempre más fuerte. Siempre. Dos hechos (uno ligero y el otro muy grave) dan muestra de que el futbol peruano sigue siendo mediocre: primero, en un partido amistoso, Claudio Pizarro demuestra plenamente que sigue siendo inservible en la selección y la prensa, tetuda y argollera como siempre, le bate palmas porque hace gol de penal y hace crónicas entre lo barroco y lo huachafo acerca de sus inigualables "hat-tricks" en la Bundesliga. Después, dos semanas antes del inicio de las eliminatorias, un joven de 24 años es arrojado al vacío desde un palco del Estadio Monumental al final de u infame clásico entre Universitario y Alianza Lima. Lloran todas las pantallas de televisión con sendos reportajes con la inevitables musiquita melodramática y por unos días parece que efectivamente, la sociedad se ha sensibilizado. Cunden las manifestaciones de rechazo, el pueblo pide justicia, los dirigentes intercambian camisetas, los artistas componen una canción de homenaje.

Las autoridades políticas de este país anuncian la suspensión del futbol por un fin de semana y elaboran un protocolo de seguridad que, de no ser cumplido, obligará a los clubes de "julbo profesional" a jugar partidos sin público (es decir, sin taquilla). Y de repente, en medio de las entrevistas lloronas a los padres de Walter Oyarce anuncian la venta de 40 mil entradas para el Perú-Paraguay. ¿En qué quedamos? ¿no estaba el Perú de luto? ¿no era que habíamos llegado a la conclusión - dolorosa para algunos, increíble para otros, amenazante para la mayoría de interesados - de que el gran negocio del futbol había convertido a los estadios en recintos de violencia, que la prensa deportiva (o futbolera) se había acostumbrado al lenguaje bélico y azuzador, que los clubes eran un esperpento de corrupción, que los palcos son bunkers en donde se protegen los energúmenos con plata que hoy se arrejuntan con los lumpenes de construcción civil?

De golpe todo vuelve a ser como antes y la sociedad peruana se explaya en su enfermedad insolidaria: Movistar hace un comercial en el que una voz estúpida menciona elementos "positivos" de esa cultura del futbol que en este país es solo saludo de bandera y pretexto para las peores borracheras que potencialmente pueden terminar, todas, en accidentes de tránsito o asesinatos de toda clase. El público hace colas que compiten con las de Mistura y anuncian reventa por redes sociales y ponen en marcha nuevamente la maquinaria irracional del futbol como instrumento de "integración" mientras aun no se termina de decidir si el Monumental seguirá operando con esa paparruchada legal llamada "permiso por horas". Acampan en las afueras del Centro Cívico y se preparan para ver la transmisión del partido en cadena nacional. Y al cuerno el luto nacional y la familia Oyarce y las cadenitas solidarias por Facebook. "La selección está de vuelta... ¿estás tú?" pregunta el locutor de Movistar.

La masa, desde la que compra entradas en tribunas populares y llega en micro al estadio y hasta la que tiene palco - con sus botellones de whiskey amontonados desde hace semanas atrás - y llegan en camionetones, no comprende que lo mejor hubiera sido que las federaciones nacionales de Perú y Paraguay, instituciones que representan a países, a intereses comunes, hubieran dado un gran paso hacia una verdadera concientización jugando a puerta cerrada y que todos los que se enriquecen (medios de comunicación, empresas de publicidad, anunciantes y por supuesto, los mismos dirigentes de esas federaciones) sientan la pegada de perder sus inversiones en aras de una solución real a la extrema violencia generada por el futbol en el Perú. Nadie aprende nada. Nadie quiere sentir la responsabilidad y anteponen su derecho a "divertirse", a "alentar a la selección de todos" a una verdadera campaña que busque ajustar las tuercas de una maquinaria que solo produce frustración y tristeza. Ojalá gane Paraguay, aunque según como veo las cosas, con esta masiva demostración de insensibilidad el Perú, así gane ese partido, ya perdió. Por enésima vez.

lunes, 3 de octubre de 2011

FUTBOL PERUANO: NUESTRA SOCIEDAD ESTÁ ENFERMA


La más reciente tragedia ocurrida en el Estadio Monumental debería crear el consenso de que el futbol peruano, esa versión mediocre y patética del futbol profesional que aun admiramos, debería ser tomado en su conjunto como un microcosmos de la profunda enfermedad que sufre nuestro entramado social y por lo tanto, una primera medida para encontrar las aparentemente ansiadas soluciones sería comenzar a erradicar esta actividad que tiene cada vez menos de deportiva y más de delincuencial, una característica transversal a todos los actores directos que usufructúan el engañoso concepto de "pasión" con el que se dejan llevar por las narices sus defensores de a pie, los ciudadanos que salen a validar las opiniones interesadas de quienes no desean perder nada de esa gran despensa económica, la cual pretenden dejar abierta y funcionando a toda costa, por encima del dolor y del crimen.

Pero cuando vemos a dirigentes enquistados en la maquinaria corrupta del campeonato local, capaces de promover el uso de estadios sin licencia de funcionamiento, de contribuir al establecimiento y predominio en las estructuras jerárquicas de las "barras" a personajes lumpenescos ligados a las mafias de extorsionadores y delincuentes comprobados y que justifican la cultura discriminatoria y encubridora de los palcos, estos espacios "privados" dentro de recintos públicos que terminan blindados por sus dueños, que tienen carta blanca para ingresar drogas, armas, etc., sin represión policial y que además son ocupados por estos nuevos energúmenos "tatuados de Asia" como bien los describe César Hildebrandt, que se pasean impunes por la ciudad en camionetas de último modelo (seguramente atropellando, tocando el claxon y metiéndole el carro a todo el mundo), gastan 80 mil soles mensuales en tarjetas de crédito, cuando se ponen de mal humor lanzan a un "rival" al vacío y después se van a reflexionar a Miami, mientras coordina con su cómplice vía Blackberry, a quien seguramente "cholea" a su antojo, sobre cómo librarse de este problema, realmente me pregunto si estos señores del futbol piensan con sinceridad en encontrarle solución a todo esto.

Nuestra sociedad está sumamente enferma y lo ocurrido en el Monumental es efectivamente, solo una muestra más de eso. Pero eso no debe ser usado como atenuante para evitar que la justicia empiece a actuar por aquí. Ver a Magaly Medina - una de las vendedoras de basura y de violencia familiar que más éxito a conseguido con la extraña adicción a lo vulgar que afecta a la humanidad moderna y en grado sumo a la peruana - pontificar sobre periodismo y que pretende erigirse como defensora de esa sociedad que ella ayuda a embrutecer para ganar dinero es patético a todas luces. Asistir a las mesas redondas entre periodistas deportivos que escriben titulares violentistas y que han sabido celebrar la reaparición en el gramado de personajes como Mario "Machito" Gómez (solo por poner un ejemplo) es de una profunda hipocresía. Cuestionan la decisión gubernamental de poner condiciones para el reingreso de público y acusan de "matar al futbol" a quienes pugnamos por su desaparición en aras de la higiene y su futura reorganización para devolverle el carácter deportivo y familiar que evidentemente ha perdido. Los discursos y análisis sociológicos acerca de la violencia en el futbol se pierden en la nebulosa mientras las hordas de asaltantes, carteristas y asesinos planifican en secreto, seguramente, la venganza que corresponde a su enfermizo concepto de honor, virilidad y amor por la camiseta.

Bastante hemos visto y oído en la última semana con respecto a la actitud de la policía en este caso, que involucra una víctima proveniente de un estrato social elevado. La rapidez en la captura de los asesinos de Walter Oyarce contrasta con los miles de casos anónimos que nunca consiguen justicia. Es otra de las pruebas de la enfermedad que nos aqueja como colectivo social. Sin embargo también es aleccionador que este par de anormales (David Sánchez-Manrique alias "El Loco David" y José Luis Roque Alejos alias "El Cholo Payet"), pruebas vivientes de que ser lumpen ya no depende solo de no tener qué comer ya estén en Piedras Gordas. ¿Dónde se ha visto que un acusado de asesinato tenga una Oficina de Imagen y Prensa que emita comunicados familiares pagados para aparecer en la prensa y abogados que hablen en cámaras de lo admirable de su actitud al regresar, tras su reflexión espiritual en Miami? Es otra muestra de lo enferma que está nuestra sociedad. Ya ni siquiera sirve llamarlos "malditos", "dementes", pues ellos mismos se denominan así. Sienten orgullo de eso.




Y la última manifestación de esta enfermedad social es el reduccionismo que amenaza la búsqueda de soluciones. Es un comportamiento común en muchas personas que, tras cometer un error, buscan solucionarlo lo más rápido posible para dar señales de que "ya aprendió" o para que no se note lo que hizo. Eso puede funcionar en asuntos domésticos, de menor consecuencia. Pero es impensable en casos de esta dimensión, en los que mueren personas. Eso no se puede arreglar a la semana. Si se me cae un jarrón y lo rompo en mil pedazos, cojo una escoba y barro, ya está. Puede que tener más cuidado a la próxima sea suficiente para no romper otro jarrón. Pero pensar que organizar a la carrera un clásico con camisetas cambiadas porque lo vieron en Internet sin pasar un tiempo de suspensión en el cual todos (ya que todos dicen ser responsables) pierdan algo es absurdo y de alguna manera, cómplice.

La idea surgió de un hecho ocurrido en Uruguay hace dos años si no me equivoco: durante un partido de baloncesto murieron dos personas. La Federación Uruguaya de Basketball suspendió durante un mes completo todos los campeonatos, de todas las categorías, en todo el país. Recién después de un mes de suspensión los partidos se organizaron de manera tal que todos los equipos programados jugaron vistiendo la casaquilla de su rival. Acá ya salieron los presidentes de Alianza Lima y Universitario de Deportes (ambos cuestionados por sus mismos clubes por asuntos de corrupción) a intercambiar camisetas, lo mismo que ex jugadores emblemáticos de tiempos idos. Pero de la suspensión nadie habla. Es difícil pensar en un verdadero compromiso cuando se quiere aplicar este facilismo inútil.